Gómez y otros 30 radicales fueron expulsados
La Convención Radical fue quien resolvió la expulsión para Alfredo Gómez junto a otros dirigentes y afiliados radicales, por haber participado en las últimas elecciones con otro sello o trabajado por otros sectores que no estaban dentro del Frente Cívico. Con algo de polémica en el medio, los elegidos ya no pertenecen a las filas radicales.
Extinción de la ficha de afiliación y la baja de los
padrones de la Unión Cívica Radical de los filiados sancionados
La lista leída en la Convención Radical:
- Rodolfo Enrique Romero
- Juan Carlos Córdoba
- Gustavo Antonio Mandatori
- Tomás Jorge Moreno
- Jesús Juan Carlos Seco
- René Alberto Díaz
- María Antonieta Cuello
- Miguel Ángel Brizuela
- Héctor Orlando
- Susana del Valle Bustamante
- Luis Ramón Mercado
- Elisa Edith Gianfranqui
- Claudia del Valle Saracho
- Juan Raúl Córdoba
- Pedro Basilio Ortega
- Matías Armando Córdoba
- Santos José Aguilera
- Nelson Milton Paredes
- Presencia del Carmen Marcial
- Ramón Horacio Macías
- María Ramírez
- Maira Macías
- Elba Liliana Weber
- Santos Rafael Toledo
- Simón Humberto Arévalo
- Walter Sebastián Espeche
- Noemí Angélica Amarillo
- Adrián de Jesús Pedraza
- Armando Dionisio Carmona
- Juan Carlos Córdoba
- Héctor Orlando Páez
En el momento de votar la expulsión del partido de estos
dirigentes, sumado a Alfredo Gómez, quien no quiso pausas ni más protocolo fue
Oscar Castillo, quien se mostró enfurecido cuando se extendía la situación, al
igual que Marita Colombo. Ambos parecen no querer ver la cara de Gómez por los
aires del partido centenario.
La expulsión de estos dirigentes se votó por unanimidad,
aunque a nadie había quedado claro si Gómez estaba incluido en el listado.
Si bien había sido el primero en mencionarse para ser
sancionado y sacado del partido, cuando mencionaron la lista, el diputado
provincial mandato cumplido no aparecía, lo que generó dudas en los
convencionales y volvieron a aclarar el asunto.
Finalmente se pidió por la moción de la expulsión de Gómez
en particular, la cual fue aprobado también por unanimidad y dejó más tranquilo
a Castillo y Colombo.