Grave, Brizuela saca la Infantería para aplacar legítimos reclamos sociales
Como Oscar Castillo, que terminó su mandato con la Casa de Gobierno vallada, Eduardo Brizuela del Moral resolvió que la “paz social” la garantiza la infantería policial, no con trabajo ni contención social de la inmensa mayoría de excluidos.
Las sucesivas gestiones del Frente Cívico, antes presididas por los Castillo, Arnoldo y Oscar, y ahora por Eduardo Brizuela del Moral, tienen generaron una sociedad dual, esto es, una inmensa mayoría de excluidos con unas pocas familias beneficiarias.
Esas consecuencias sociales de tantos años de corrupción y mediocridad política no genera la tan mentada “paz social”, con que se llenaron la boca tanto tiempo los funcionarios de una fuerza política que tubo todo para solucionar el viejo problema de la pobreza en nuestra provincia. Pero no lo hizo, sino que al contrario, agravó el problema.
No alcanzó que los presupuestos de la provincia se multiplicaran exponencialmente en los últimos años (en el 2003 apenas superaba los 500 millones de pesos; el del 2010 ronda los 3000 millones de pesos, el del año próximo, se calcula, superará los 3500 millones de pesos).
Tampoco alcanzaron los miles de millones de pesos dólares con que los Castillo y ahora Brizuela del Moral endeudaron a las futuras generaciones de catamarqueños. En 1991, cuando llegó el FCS al poder, la deuda provincial rondaba los 48,5 millones de pesos; hoy, después de años pago, la deuda todavía supera los 1500 millones de pesos.
A todas esas fortunas que dispusieron sin control alguno las sucesivas gestiones de los Castillo y Brizuela del Moral, hay que sumarle otra millonada de pesos que aportaron las regalías y las utilidades mineras; pero no, nada alcanzó para sacar a todos los catamarqueños de la mas preocupante situación de pobreza. Los únicos que dejaron de ser pobres en nuestra provincia son algunas pocas familias, todas relacionadas con el poder radical.
Ahora, al final del quinto mandato sucesivo del Frente Cívico, para disimular tanto fracaso, derivado de tanta mediocridad y corrupción, para asegurarse la paz social que tanto los benefició a unos pocos, Eduardo Brizuela del Moral resolvió sacar la infantería de la policía para aplacar los reclamos sociales.
La uso brutalmente ayer Brizuela, cuando la mandó a que evacuara la calle Republica, frente a Casa de Gobierno, donde no pisa desde hace semanas para no tener que enfrentar a un grupo de mujeres que cometan el pecado de reclamar trabajo digno, el que se les niega desde hace años, y que solo merezcan algunos pocos. Mal, muy mal, y grave claro, porque si para garantizarse continuidad en el poder el grupo gobernante recurre a la fuerza publica, el futuro que se avecina es de temer.