¿El Dr. Guillermo Rosales, a la vacante del Juzgado Federal?

Siempre que trascienden versiones de cambios en el gobierno provincial el nombre del ex asesor de Gobierno y ex embajador en Libia, Dr. Guillermo Rosales, aparece como una de las eventuales alternativas, sobre todo si las modificaciones a las que se aluden están vinculadas al accionar puramente político de la administración. Esta vez, volvió a surgir pero no para un cargo provincial sino para proponerlo como juez federal en Catamarca.

 

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El Dr. Rosales en distintas oportunidades surgió vinculado a rumores de cambios en el gabinete de la Dra. Lucía Corpacci, con mayor intensidad en los días en que los más duros cuestionamientos y acechanzas se cernían sobre el anterior ministro Gobierno, Francisco Gordillo, ahora devuelto a sus funciones de intendente en Pomán.

Cercano a la primera mandataria de quien es primo en primer grado –sus madres Teresa y Eumelia Saadi (fallecida), eran hermanas- Rosales es valorado dentro y fuera del peronismo. Hacia las entrañas justicialistas se lo considera un estratega y respetado armador desde los tiempos de la recuperación democrática, cuando Vicente Leonides Saadi –también tío suyo- encabezó el retorno del PJ al gobierno en 1983.

Luego, fagocitado por la interna con su primo el ex gobernador Ramón Saadi, de quien había sido uno de sus más directos colaboradores, registra su última actuación en la política como embajador argentino en Libia, desde donde retornó para aliarse a las filas del peronismo local que en el ‘91 constituyó el FENCa., bendecido e impulsado por ex presidente Carlos Menem, para impedir que el “saadismo” volviera al gobierno tras el estrépito instalado en la provincia con el recordado “Caso Morales”.

La oposición política, y particularmente el radicalismo, lo supo contar como aliado en los escabrosos tiempos en que Ramón Saadi pretendió reinstalarse en el Senado de la Nación, y tras el frustrado intento con el papelón de la “Asamblea en la Caja de Ahorros”, terminó con Mario Fadel, sentado en la cámara alta en el Congreso de la Nación. Hoy, seguramente, tampoco se opondría a una eventual postulación de Rosales como juez federal de Catamarca.

Además de abogado de reconocida y ya extensa trayectoria, Rosales es hermano del ex juez federal, Efraín Rosales, fallecido trágicamente en junio de 1992, en un accidente automovilístico sobre la Ruta 38 en camino hacia Tucumán.

Desde entonces, únicamente Felipe Terán, quien permaneció hasta 1994, contó con el formal acuerdo de la Cámara de Senadores para asumirla titularidad del Juzgado Federal en nuestra provincia, que desde hace casi 20 años viene siendo ejercita interinamente por jueces subrogantes o conjueces designados en forma transitoria. Así, pasaron los doctores Adolfo Guzmán, Aldo César Hugo Nieva y Pedro Armando Navarro, como en el presente lo hace el Dr. Ricardo Moreno.

En frustrados concurso quedaron en el camino el fiscal federal Víctor Monti, respaldado desde el Frente Cívico y Social, y posteriormente la letrada tucumana Amalina Silvia Assaf, quien no pudo sortear un reguero de impugnaciones en contra de su designación.

Adentrada largamente la experiencia kirchnerista en la provincia, la postulación de un nuevo candidato para juez federal había quedado prácticamente desactivada, debido a los buenos vínculos políticos del Dr. Ricardo Moreno con el gobierno provincial. Hermano del diputado provincial y presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Moreno, el actual juez federal subrogante cuenta además con el sostén de su familia política, ya que su esposa es sobrina del recientemente desaparecido Armando “Bombón” Mercado, considerado “el padre” del Frente para la Victoria y el “kirchnerismo” en Catamarca.

Sin embargo, por estos días, en algunas de las tantas reuniones que el frente gobernante viene llevando a cabo tratando de acomodar las cargas y evaluar las contingencias del “difícil 2014 que deberemos afrontar”, como admitió la propia gobernadora Corpacci, y pensando en el crucial 2015, que ya queda a menos de un año, surgió la posibilidad de desempolvar el tema del “juez federal”, y en medio de esas deliberaciones el nombre del Dr. Guillermo Rosales como uno de sus postulantes.

Claro que la cuestión no es sencilla, porque no se resuelve con un simple decreto. Para ello debe proceder que esté funcionando el Senado Nacional, y que se introduzca el correspondiente pedido de acuerdo a través del Poder Ejecutivo Nacional, y además de expida el Consejo de la Magistratura, lo que demandará un buen tiempo. Lo concreto es que de esto también se habla en medio del bravo estío catamarqueño.

¿Una golondrina de verano?, ¿una versión más?, ¿una maniobra distractiva?, o esta vez irá en serio la cobertura oficial de la vacancia en el juzgado federal y lo del regreso del Dr. Rosales a las lides públicas. En fin, recién va la mitad de enero y 2014 transita sus primeros días…, así que tal vez puede ocurrir algo más novedoso que la cobertura de cargos vacantes, tras las designaciones del año anterior.

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