Sin hinchada brava, pero con jugador bizarro y los tapones de punta

Mucha expectativa se generó entorno al partido que se disputará este domingo en el Malvinas Argentinas y sin público visitante por la revancha de las semifinales del Torneo del Interior. Villa Cubas, equipo catamarqueño, y Huracán Las Heras, mendocinos, son los protagonistas, aunque algunos son presos de sus palabras.  

DEPORTES

Los condimentos días antes de disputarse el partido, que definirá el pase de uno de los dos equipos a la final del Torneo del Interior, hay de sobra. El pedido confirmado de jugar en el Malvinas Argentinas sin público visitante, los hechos de violencia que sufrieron los hinchas del Altiplano en la provincia de Mendoza, y ahora se sumó las declaraciones de un jugador. Esto no hace más que confirmar que en Huracán Las Heras, las motivaciones son generadas con la violencia.

Se dice que uno es preso de sus palabras cuando dice algo desacertado para la mayoría. En este caso, podemos decir que lo que menos hace el plantel mendocino es alentar un evento deportivo, con la envergadura de éste, sin generar violencia.

Días antes del partido que se disputará este domingo a partir de las 17 horas, uno de los jugadores de Huracán Las Heras dijo: “Las finales hay que ganarlas con el corazón, dejar la vida en la cancha. Se ganan como sea, con patadas, piñas, como sea”. Se trata de Mariano Rojas, integrante del plantel mendocino, en una forma particular de vivir y lo que se vendrá dentro de cuatro días. Estas declaraciones fueron vertidas en la página oficial del club Huracán Las Heras y alentadas por los hinchas mendocinos.

“Soy un convencido de que en este tipo de partidos no hay ningún tipo de merecimiento. Ganamos sobre la hora y vuelvo a repetir, las finales se ganan como sea, con patadas, piñas, hay que ganarlas como sea”, insistió el futbolista.

Lamentable cuando se trata de eventos deportivos, más teniendo en cuenta que se trata del fútbol, el deporte popular de todos los argentinos. Para los mendocinos parece haber quedado atrás los lemas que alentaban un fútbol sin violencia.

 

 

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