Imágenes y voces del “infierno” en Catamarca
Lo extenuante y exigente del tramo catamarqueño del Dakar 2014 ha sido “la noticia” en la primera semana de la singular competencia internacional, que hoy cumple su día de descanso en Salta. La muerte del piloto belga Eric Palante, en Belén; el fallecimiento de dos periodistas cordobeses mientras transitaban hacia Tucumán; y el incendio y consecuente abandono del portugués Gonçalvez encajan en la definición del cordobés Pablo Pascual, quien al relatar su deserción afirmó que “nos metieron en el mismísimo infierno”
El piloto portugués venía primero en la 5ta. etapa, corrida íntegramente por territorio catamarqueño, pero su Honda tuvo un desperfecto y quedó afuera del Dakar. Cuando promediaba el parcial, al lusitano Paulo Gonçalves se le prendió fuego la moto y debió abandonar. Al momento del accidente, iba primero.
El Rally Dakar es tan apasionante como riesgoso y sorpresivo. Muchas veces, aunque los equipos intenten reducir al mínimo el margen de error, un desperfecto puede echarlo todo a perder.
“Estoy desolado, muy triste por ver terminada la prueba de esta manera. Estábamos haciendo una buena etapa, seguía liderando la categoría y estaba dispuesto a vencer nuevamente”, apuntó en medio del llanto el luso. Y al describir el incidente ocurrido en tierras “belichas”, Gonçalvez aseveró que “en medio de la carrera advertí que la moto estaba en llamas. Paré de inmediato e hice de todo para detener el incendio, pero no fue posible. Me sentí impotente, ya no había nada a hacer”, declaró el piloto tras su abandono.
Las imágenes fílmicas y fotográficas distribuidas por distintas agencias de noticias, son el más fiel testimonio de que la 5ta. etapa del Rally Dakar 2014 fue la más exigente desde que comenzó la competencia. Durante el trayecto entre Chilecito y Tucumán, por tierras catamarqueña, la temperatura superó los 55 grados.
Hubo numerosos pilotos accidentados y varias máquinas destruidas, lo que al mendocino “Orly” Terrranova, con su Mini segundo en la clasificación general de los autos, le hizo decir “esta etapa fue la más dura y extenuante desde que el Dakar se corre en Sudamérica”.
El jueves, el Dakar fue un verdadero “filtro” para los pilotos, que no soportaron los largos tramos con altísimas temperaturas, y para el cordobés Pablo Pascual, compañero de equipo del catamarqueño Diego Demelchori, en el Team RPM Kawasaki, fue como estar \"en el mismísimo infierno”, en opinión de indisimulado cuestionamiento a la organización.
\"Me deshidraté. Nos metieron en el mismísimo infierno. De casualidad pude pedirle agua a una ambulancia\". Así, con esas duras palabras, comenzó su relato el motociclista cordobés Pablo Pascual, que el jueves abandonó en la 5ta. etapa del Dakar.
El corredor de Villa Dolores, comentó que “veníamos de dos días maratón (sin asistencia mecánica), que habían sido durísimos. Pensábamos que (la 5ta., por Catamarca) iba a ser una etapa más suave. Nadie ha pensado en la vida de los seres humanos, fue una verdadera masacre”, se quejó.
Pascual, que antes de deshidratarse fundió el motor de la Kawasaki RPM con la que competía, abandonó en el kilómetro 145, a 70 de finalizar la jornada. “La moto levantó temperatura, fundió y no pude seguir más”, precisó, añadiendo que “no sé el número oficial, pero yo pienso que hoy se bajaron como 80 pilotos. Yo vi motos quemadas, autos quemados, gente prácticamente muerta, totalmente descompensada. Vi a personas que tuvieron que revivirlas”, lamentó el motociclista.
En esta parte de sus declaraciones, Pascual contó que “cuando la ambulancia me buscó, recogimos a otros pilotos que estaban muy mal. Me quedó marcado un español, desnudo completamente al borde de la ruta. Estaba perdido, y movía los ojos para todos lados, corría en la arena y gritaba. Luego se desmayó”.
\"Me quedó marcado lo de este español –siguió-, completamente desnudo, que corría desorientado al borde de la ruta, estaba perdido”, agregando que “luego lo volvimos a ver en el aeropuerto de Londres, Belén, cuando ya lo habían metido en una cama con hielo y no lo podían estabilizar. Estaba prácticamente muerto”.
Para rematar sus apreciaciones, Pascual dijo sentir “una gran amargura”, remarcando que “había pasado dos etapas complicadas, y venía bien, pero en esta etapa me fue imposible seguir. Gente con mucha experiencia en el Dakar me contó que nunca hubo una etapa así de dura”, finalizó.