Sin impacto el acuerdo con empresarios, la oposición va por antidespidos
El Frente para la Victoria (FPV) y el Frente Renovador (FR) rechazaron el acuerdo del presidente Mauricio Macri con los empresarios, y mañana miércoles la oposición intentará tratar la ley antidespidos en Diputados; el resultado de la votación dependerá del massismo.
El acuerdo del Gobierno con empresarios no tuvo ningún impacto en la
discusión de la Cámara de Diputados por la ley antidespidos. Aunque con
posiciones diferentes, que mantienen la incertidumbre sobre el desenlace, toda la
oposición rechazó ayer que la Casa Rosada intente frenar la sanción de la ley
por medio de un compromiso sin valor legal.
"Una vez más, el país asiste a un acuerdo entre el Gobierno y las
empresas para evitar despidos cuando en el Parlamento avanza un proyecto para
darles estabilidad a los trabajadores con fuerza de ley", criticó José
Luis Gioja, del Frente para la Victoria (FPV). "El anuncio del Presidente
peca en el mejor de los casos de voluntarista. Con voluntarismo no se resuelve
ni la inflación ni el miedo de la gente a perder su trabajo", dijo Facundo
Moyano, del Frente Renovador.
Las críticas se multiplicaron en todos los sectores de la oposición. "Estamos esperanzados en que podremos salir de esta coyuntura compleja, pero mientras tanto los sectores más vulnerables deben tener la seguridad y el resguardo que sólo una ley puede ofrecer", coincidió Diego Bossio, del Bloque Justicialista.
"Estamos en un Estado de Derecho, en una sociedad del siglo XXI, ¿por
qué no una ley en vez de un pedido por favor y un compromiso?", se sumó
Alicia Ciciliani, del Frente Amplio Progresista (FAP).
Con el rechazo de esos cuatro espacios, los más numerosos de la oposición,
quedó confirmado que la Cámara baja seguirá adelante con el debate de la ley,
en contra de los deseos del Presidente. Lo que aún resta definir es cuándo se
discutirá en el recinto y si se harán cambios que obliguen a que el proyecto
vuelva al Senado, una dilación que resisten los gremios y el kirchnerismo.
Un primer intento de sesionar se dará mañana. El FPV y el Frente de
Izquierda (FIT) convocaron a una sesión especial para las 10, una hora antes de
que el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, exponga ante el plenario de las
comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto. El cronograma establecido
por el oficialismo indica que las comisiones podrán emitir dictamen sólo a
partir del jueves. Esa hoja de ruta arranca hoy con la visita de representantes
de pymes.
La intención de Sergio Massa, una suerte de árbitro entre el oficialismo y
el FPV, es dictaminar el miércoles y debatir en el recinto el jueves. El ex
intendente de Tigre insiste en introducir cambios al proyecto que se votó en el
Senado para agregar un capítulo de beneficios impositivos para las pequeñas y
medianas empresas. Durante varios días negoció esos cambios con el frente
Cambiemos, que pretende dilatar el trámite legislativo de cualquier manera.
Durante el fin de semana deslizó que no pondrá trabas a la sanción de la ley.
Para poder tratar el proyecto en la sesión especial de mañana, el FPV y la
izquierda deberán reunir el quórum. Para eso es crucial la posición del Bloque
Justicialista y el Frente Renovador. Oscar Romero, presidente de los
justicialistas, aclaró que si no se llega a un acuerdo para hacer cambios, su
bloque acompañará el proyecto del Senado. Pero ayer evitó firmar el pedido de
sesión especial.
Massa se opone a la convocatoria del kirchnerismo, pero no está claro qué
postura tomarán los siete diputados del Frente Renovador de origen sindical.
Ese apoyo es decisivo para que se haga la sesión especial. El ex intendente de
Tigre reúne hoy a su bancada para tratar de acordar una postura común.
En caso de reunir el quórum en la sesión especial, se necesitará el voto de
dos tercios de los presentes para habilitar el tratamiento. Eso obliga al
oficialismo a juntar a sus diputados en las puertas del recinto e ingresar en
el caso de que se consiga el quórum.