Jalil vs. Jalil II
Lo dijimos antes y lo ratificamos ahora, la política catamarqueña está para cualquier cosa. Fue cuando anticipamos como posibilidad real que dos hermanos Jalil, Fernando y Raúl, podrían protagonizar una duelo familiar por la candidatura a intendente en el marco del acuerdo entre un sector del peronismo y el FPV.
La curiosidad política se dio y tuvo gran repercusión, hasta en medios nacionales; la disputa solo pudo zanjarse por el amor filial de Fernando que aceptó bajarse de la candidatura a intendente a la de diputado provincial en la boleta del FPV.
Raúl se quedó con la candidatura a intendente del FPV. Pero el pobre Fernando, candidato a diputado en la lista del kirchnerismo, encuentra allí otro motivo de discordia familiar. Es que entre los candidatos del PJ orgánico, boleta al cual él (Fernando), junto a Jorge Moreno y algunos otros abandonaron, todavía figura como candidato a diputado provincial otro Jalil, también hermano de Fernando, el menor de la familia, Javier.
Fue el que protagonizó un escandalete en los días previos a la elección interna del PJ, porque el saadismo denunció que aceptó su postulación por medio de una carta documento enviada desde la sede del Correo Argentino de calle San Martín, en nuestra Capital, siendo que él (Javier) se encontraba el mismo día y a la misma hora que figuraba en la Carta Documento en la Gran Manzana, New York, EEUU.
El escándalo nunca se aclaró debidamente, y Javier fue candidato, más aún, sigue apareciendo como candidato a diputado provincial en la diezmada boleta del PJ orgánico.
Desde esa boleta que podría encabezar Gustavo Saadi, Javier, en campaña por los barrios más humildes, en face to face con los desposeídos de nuestra periferia, los votos que consiga se los restará en cierta forma a los que necesita Fernando en la boleta del FPV.
Son los problemas que debe una familia tan amplia, y que obliga a que este tipo de intríngulis se resuelvan en medio de los tallarines de los domingos, o mejor dicho en medio de los quepis, el tabule o la leche cuajada.
Como este caso de una familia que aparece enfrentada por intereses contrapuestos de sus integrantes, hay cientos en el mundo. Uno de los más famosos es el caso de la familia italiana Agnelli, la heredera de la fortuna de quien creo la empresa automovilística FIAT.
Hay en ese famoso caso acciones tan sorprendente de parte de los contendientes, familiares todos claro, a los que ojalá no lleguen los Jalil.
Ojala prime el amor filial que ya demostró Fernando, aunque nadie cree que también deba abandonar la lista de candidato a diputado provincial del FPV, porque su hermano Javier integre la del PJ.