Juan Carlos Corro “escapó” por la línea que va al cielo

A la edad de 83 años, dejó de existir el recordado y destacado futbolista Juan Carlos Corro, uno de esos viejos “wines” –el era derecho- que se mandaban por el costado de la cancha, para echar el centro y, si se lo permitían sus fuerzas y los adversarios, llegaba hasta la mismísima instancia del gol, y que brillara con luz propia entre las décadas del ’50 y el ’60 en el Club Vélez Sarsfield y en las selecciones de la Liga Catamarqueña de Fútbol.

HÁBIL, VELOZ y una gran persona, lo recordaron en Vélez.
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Él fue integrante de aquel glorioso elenco velezano que se denominó "La Maquinita”, porque apareció después de la famosa "Máquina de Vélez” de los años 40’, contó en un añejo reportaje, donde con simpatía aludió a su apodo de "Medio Litro”, a raíz de su baja estatura, contando que "yo no sé quien me bautizó, pero desde que tengo uso de razón sé que soy el "Medio Litro” Corro”.

"Yo era wing derecho y mi fuerte era la velocidad, aunque también era hábil con la pelota en los pies”, comentaba en aquella nota, lo que ayer corroboraba, el inequívoco referente velezano, Don David Dahbar, quien lo recordó como "un gran jugador, de mucha velocidad, pero por sobre todas las cosas una gran persona”.

Aunque le costó llegar a la 1ra., porque "delante teníamos a enormes ‘monstruos’”, Corro memoraba que "al final llegamos. Estábamos el ‘Nano’ Rizo, ‘Nino’ Barrionuevo, ‘Gringo’ Ovejero y ‘Cocoliche’ Agüero; una gran delantera, que en realidad no era otra cosa que la barra de la esquina de Rioja y Maipú; Jugábamos de memoria, porque nacimos en la misma época y éramos como hermanos”.

Pero el debut no sería de los más halagüeños, ya que le tocó "cuando Vélez se fue al descenso en el año ’52, cuando perdimos una final 3-2 sobre la hora, ante Juventud Unida”. De todos modos, el fútbol catamarqueño le tenía reservada una rápida recompensa "ya que con ese plantel, en un año volvimos a primera, ganando el ascenso con siete goles a Unión”.

Por si eso fuera poco, "lo genial -se acordaba Corro-, fue que en el año que volvimos a primera, salimos campeones venciendo 3-1 a Sarmiento, que tenía un gran cuadro”, y hasta se ufanaba que "ese grupo llenó de trofeos las vitrinas de Vélez, ganando varios campeonatos seguidos. Jugaban Luna en el arco, Agustín Carrizo, ‘Minuta’ Barrionuevo, Raúl Nieva, ‘Cuerudo’ Salazar, Enrique Romero y arriba estabamos yo (Corro), ‘Nino’, Nano Rizo, Ovejero el ‘Cocoliche’ Agüero”, y después –añadía- "trajeron a ‘Chacho’ Ayala y ‘Reyes’ Moreno’, dos chicos que venían del Bº Cementerio, y el ‘Palito’ Guzmán; todos jóvenes que mantuvieron la jerarquía del conjunto”.

Personalmente fue protagonista de una auténtica hazaña de aquellos años, cuando en una visita histórica de Rosario Central, con su primer equipo -fue para un 9 de Julio o un 25 de Mayo, cuando en esas fechas patrias la AFA organizaba partidos de sus clubes con entidades del interior- y "Medio Litro” Corro le dio el triunfo a Vélez "con un auténtico golazo”, rescata Don Dahbar de su memoria.

"Vélez tenía un equipazo, y lo demostramos no sólo en el campeonato local, sino hasta en una gira por la Patagonia, de la que volvimos invictos después de siete partidos, y participamos de la Copa Challenguer, que todos los campeones de las ligas del interior jugaron en la cancha de Boca”, supo apuntar Corro acerca de aquel momento de gloria en Vélez, compartido con otros dos grandes del club, que no hace mucho también emprendieron la partida final: Ramón "el Coyoyo” Vega y Leopoldo "el Palillo” Moraga.

Esas partidas dolorosas, que hoy vuelve a enlutar a la familia "velezana”, aunque dejan la maravillosa posibilidad de los recuerdos para cultivar con orgullo la inacabable lección de las mejores enseñanzas. Por ello, el Club Vélez Sarsfield, a través de su presidente Lic. Edgardo Macedo y los demás miembros de comisión directiva abrazan respetuosamente a la familia Corro, con el ruego por una serena y cristiana resignación.

Juan Carlos Corro, descanse en paz.

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