La Liga Catamarqueña perdió parte de su historia; murió el “Jeringa" Silva
“FALLECIO JORGE ‘JERINGA’ SILVA… La liga Catamarqueña de Fútbol, llora la partida al reino de Dios, de su gran dirigente, quien se desempeñó como gerente de la entidad durante 30 años, siendo uno de sus exponentes más importantes”, comunicó en su muro de Facebook el actual presidente “liguista” José Manuel Zurita.
“Querido y respetado por todos”, enfatizó Zurita, despidiéndose con un sentido “te vamos a extrañar. QEPD Jeri…”
Auxiliar administrativo en la Policía Provincial, en tareas de las que ya se había jubilado, Jorge Silva estaba vinculado a la Liga Catamarqueña desde los tiempos de Pedro “el Cuchi” Toloza al frente de la “casa madre” del balompié catamarqueño.
Correcto, prolijo y responsable empezó desempeñando tareas administrativas en el club de su barrio: San Lorenzo de Alem, del que era hincha integrando la popular comunidad de simpatizantes “ocoteros” que se encontraba, casi religiosamente los sábados en “las empanadas” del “Negro” Molas.
Trasladando sus saberes y compromiso a la Liga Catamarqueña fue un riguroso conocedor de los reglamentos del fútbol y, por años, mantuvo un aceitado contacto con funcionarios de sus mismas responsabilidades en el ámbito del Consejo Federal. No hubo dirigente de ningún club, ni presidentes de la Liga que tomara una decisión sin consultar al “Jeringa”.
Así llegó a ser gerente de la Liga Catamarqueña, cargo en el que acompañó a todas las conducciones, pasando, además de la Toloza, por las de Guido Jalil, Orlando Coria, Fernando Rivera, César Haddad, Silvio Godoy, Daniel Barros y ahora José Manuel “Tato” Zurita, entre otros.
Empecinado dactilógrafo no pudo traicionar a la “Lexicon ‘80” de Olivetti, y en medio de la explosión tecnológica de las modernas computadoras, hasta no hace muchos años, se lo podía encontrar recorriendo las redacciones de los diarios catamarqueños, dejando su parte prolijamente mecanografiado, con los mínimos detalles de los últimos resultados, las expulsiones, las amonestaciones, las resoluciones del Tribunal de Penas y las tablas de posiciones actualizadas. Una pinturita, que todavía extrañan los periodistas deportivos encargados del fútbol capitalino.
Su trayectoria, como la de otros destacados auxiliares del fútbol catamarqueño, fue reconocida en 2018 por la “Revista Botineros”; ocasión en la que “El Jeringa” Silva agradeció la distinción, casi con una disculpa: “Con errores, pero lo hacemos de la mejor manera, tratando de no perjudicar a nadie…”, dijo emocionado, e invadido por la humildad que lo caracterizada expresó: “No estoy muy acostumbrado a hablar, pido perdón…”, cerró sencillamente.
Hoy, después de atravesar el proceso de una cruel enfermedad, dejó de existir; un trance que marcará apenas su ausencia física, porque los “duendes” del “Jeringa” Silva nunca se irán de las oficinas, los pasillos, los vestuarios, las tribunas, los alambrados y el mismo pasto de la Liga Catamarqueña.
Que brille para él la luz que no tiene fin…