La quita de impuestos a celulares importados promete alivio en los precios

La eliminación total de los aranceles a la importación de teléfonos celulares comienza a impactar en el mercado argentino y abre un nuevo escenario para consumidores, importadores y fabricantes locales.

ECONOMIA

A partir del próximo 15 de enero, se aplicará la segunda y última rebaja prevista en el Decreto 333/2025, que deja en 0% los derechos de importación para estos productos, luego de una primera reducción del 16% al 8% implementada en mayo pasado.

Con esta medida, los celulares importados dejarán de tributar ese impuesto específico, lo que se traduciría en una baja inmediata de precios de alrededor del 10%, según estimaciones del sector. No obstante, especialistas advierten que, pese al alivio fiscal, Argentina seguirá siendo más cara que otros países de la región y que traer equipos desde el exterior continuará resultando más conveniente para muchos consumidores.

Cuánto podrían bajar los precios

“La baja será de aproximadamente un 10% respecto de los valores actuales”, aseguró Sergio Airoldi, CEO de Air Computers y vicepresidente de la Cámara de Mayoristas y Distribuidores de Informática de la Argentina (Cadmipya). En diálogo con LA NACION, explicó que el impacto podría comenzar a verse a partir de febrero, ya que la mayoría de los celulares importados ingresa al país por vía aérea.

Sin embargo, Airoldi remarcó que la reducción no alcanza para cerrar la brecha de precios con otros mercados. “Argentina seguirá siendo al menos un 40% más cara que Chile, Paraguay o Estados Unidos. Toda baja de impuestos ayuda, pero con un 9,5% de impuestos internos y un 21% de IVA, todavía se deja margen para que crezca el contrabando”, advirtió.

De acuerdo con datos de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), uno de cada tres celulares que se vende en el país ingresó de manera ilegal, un fenómeno que las autoridades buscan desalentar con este tipo de medidas.

Desde MacStation, distribuidor oficial de Apple en Argentina, señalaron que la reducción del 8% aplicada en mayo ya había sido contemplada en la política de precios utilizada para el lanzamiento del iPhone 17 y para el resto de la línea de iPhones disponibles, anticipándose a la eliminación total de los aranceles.

En tanto, Gabriel Salomon, director de la empresa de logística y comercio exterior Jidoka, estimó que, con la eliminación completa de los derechos, la baja de precios en celulares importados podría ubicarse entre el 20% y el 25%, dependiendo del modelo y del canal de comercialización.

Qué pasa con los celulares fabricados en Tierra del Fuego

La medida también tendrá impacto en los equipos producidos localmente, especialmente en Tierra del Fuego, donde rige un régimen industrial especial. Según Salomon, los celulares ensamblados en la isla podrían registrar una baja de entre el 10% y el 15%, impulsada por el régimen de pequeños envíos desde la provincia y la eliminación de impuestos internos que rige desde mediados del año pasado.

No obstante, el especialista advirtió sobre los riesgos para la industria local. “Es evidente que la producción de celulares en Tierra del Fuego va a caer y puede ser preocupante, porque el importado entra a competir de manera directa con los equipos fabricados en la isla. Por eso el Gobierno otorgó un régimen simplificado y eliminó impuestos internos, para permitir que también puedan bajar algo los precios”, explicó.

Desde el sector productivo, sin embargo, señalan que la quita de aranceles no alcanza para compensar otros aumentos de costos, en especial el de las memorias, un insumo clave que viene subiendo con fuerza a nivel global por la alta demanda vinculada al desarrollo de la industria de la inteligencia artificial.

¿Conviene comprar en el país o afuera?

Fuentes del sector coincidieron en que la eliminación del arancel no garantiza que los celulares importados sean más baratos que los fabricados en Argentina. “¿Se achica la brecha? Sí. ¿Impacta en el contrabando? No. ¿Le sirve al consumidor? Más o menos: si paga al contado, busca el mejor precio en el exterior; si depende de la financiación, termina recurriendo al mercado local”, resumieron.

Desde esta óptica, sostienen que todavía es rentable producir en Tierra del Fuego, aunque advierten que el panorama podría cambiar en el mediano plazo si se introducen nuevas modificaciones impositivas que afecten la rentabilidad del régimen.

Entre mayo y diciembre del año pasado, la provincia alcanzó un acuerdo de paz social, mediante el cual las empresas del sector se comprometieron a no realizar despidos. En paralelo, se conformó una mesa de competitividad y se avanzó en medidas para reducir costos, como la modificación del proceso productivo para alinearlo con estándares internacionales y la habilitación del transporte en bitrenes, que permite optimizar la logística.

“Apuntamos a llegar lo mejor parados posibles al 15 de enero y a recuperar volumen, porque esa es una forma de ganar competitividad”, concluyeron desde Afarte.

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