“Ladran, Arnoldo …. están vivos”

Hay frases que pasan a la historia no precisamente por acertadas ni mucho menos por su lucidez, y tal vez por ese infortunio dialéctico merecerían ser incorporadas al genial “Manual de Zonceras Argentinas”, que compilara el magistral Arturo Jaurteche.  

POLITICA

Y no es el capricho intelectual de algún memorioso de ocasión, ni la evocación sesgada de un adversario político las que les confieren el designio de “zonceras”, sino la certeza incontrovertible de la historia, que –con datos precisos y ciertamente comprobables- las devuelven grotescas al recuerdo colectivo de los pueblos.

En su cierre electoral con vista a los comicios provinciales de marzo pasado, el actual gobernador de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral, afirmó casi con desafiante euforia que “hay gobierno del Frente Cívico y Social (FCyS), por 20, por 40 años más…”.

Contrariando las aspiraciones del vigente mandatario, el resultado de los comicios del 13 de marzo de 2011 le otorgó el triunfo a Lucía Corpacci, del justicialista Frente para la Victoria (FpV), quien desde el 10 de diciembre será la nueva gobernadora de la provincia.

Sin necesidad de ningún estudio semántico, aquella expresión de Brizuela del Moral se volvió cuando menos risible, además de francamente desacertada sin que pase demasiado tiempo.

Otras frases debieron esperar su turno para devenir en “zonceras”, pero igualmente no resistieron el veredicto de la historia para encaminarse con el mismo y lapidario destino. Como aquellas del ex mandatario de facto, el radical Arnoldo Castillo, que en los tiempos en que oficiaba como delegado del “proceso de reorganización nacional” (1976/1983), la peor y más nefasta dictadura militar de las que se tengan recuerdos, solía ufanarse de que “Catamarca es una isla”, para negar que acá imperaba el mismo perverso régimen que asolaba al resto del país. O se dictaban leyes como la perversa 3090, que dejó a centenares de empleados públicos en la calle, despedidos sin causa ni más razón que la prepotencia y la insensibilidad de un gobierno tan ilegítimo como antidemocrático.

Debió llegar Néstor Kirchner a la presidencia de la Nación, en 2003, para que se comiencen a revisar las violaciones a los derechos humanos cometidas en aquellos años de horror y salgan a la luz pública los delitos de “lesa humanidad” (que lesionan, que agravian a la comunidad en su conjunto) que también habían lacerado fatalmente a numerosas familias de catamarqueños. Así aparecieron los casos Borda, Villegas, Ponce, Díaz Martínez, entre otros, y por los cuales varios jefes militares de aquellos tiempos de oprobio están siendo juzgados en los tribunales federales. Aunque trágicamente, la “isla catamarqueña” pasaba a ser otra de las lamentables “zonceras” vernáculas. 

De igual modo terminó de ubicarse en el registro de los dichos “zonzos” locales aquel pronunciamiento del mismo Arnoldo Castillo, cuando más tarde, en 1992, ya como gobernador constitucional del FCyS (después de la intervención federal de 1991), tal vez molesto con algunos reproches de la oposición -a los que no estaba acostumbrado en los días del “proceso”- aseveró jactancioso durante un acto público en Aconquija (Andalgalá) que “el Frente Cívico y Social llegó para que de la faz de Catamarca desaparezca para siempre esta perrada del peronismo” (*).

El recorrido electoral de 2011, que acaba de concluir el 23 de octubre pasado, incluyendo el interregno de las “primarias” del 14 de agosto, con la invicta y cada vez más creciente victoria del peronista FpV en Catamarca, acaba de consumar la palmaria equivocación en la que había incurrido Don Arnoldo.   

Ni siquiera sirvió la antojadiza interpretación de su hijo, Oscar, actual senador nacional, que en el cierre electoral del FCyS, para estas últimas elecciones, al pretender “reprocharle” a la presidenta Cristina Kirchner una “foto” con su ex par libio Muamar Kadafi, en un acto oficial dijo: “Usted, señora presidenta quizá no lo quiera recordar pero en este país hay gente que tiene memoria…” (Oscar Castillo le recordó a la presidenta Cristina Kirchner su pasado ‘montonero’, publicado en el diario digital Catamarcaya, del 21/10/2011). Pensar que se trata del mismo parlamentario, que cuando adhirió fervientemente en el Senado de la Nación al proyecto del Matrimonio Igualitario que impulsaba el peronista FpV de la presidenta Kirchner, supo recordar –con obvia ironía- que él también había sufrido la discriminación por “ser zurdo…, para escribir”.

Y claro que “hay gente con memoria” y sabe lo que ocurrió durante los 20 años de gobierno del FCyS en Catamarca; por eso se pronunció tan contundentemente en estos comicios, con la adhesión del 70 por ciento de la ciudadanía provincial en favor de la reelección de Cristina Fernández de Kirchner, que permitió además sumar dos diputados peronistas, Isauro Molina y Marcia Ortiz Correa, al Congreso de la Nación.

Para ser coherentes con Jauretche, adherimos también a la concepción de “zoncera” que adjudicó a la frase de Sarmiento, cuando este dijo que “la victoria no da derechos” y permitió que Brasil hiciera y deshiciera a su antojo tras el triunfo de la “Triple Alianza” sobre el Paraguay. Las victorias dan derechos, seguro…, sobre todo -como en el que caso de una elección- a los ciudadanos que se pronunciaron por un cambio, y puntualmente los catamarqueños que decidieron poner fin a 20 años de aislamiento, y eligieron pertenecer al modelo de inclusión y justicia social que en la Argentina encarna Cristina de Kirchner y desde Catamarca logró ensamblar Lucía Corpacci.

Derechos que no significan la recreación de aquel pensamiento autoritario del “castillismo” por la desaparición de nadie, sino todo lo contrario, para que cada vez más catamarqueños se sientan contenidos en el proyecto liberador y de crecimiento equilibrado de todos los sectores de la comunidad que actualmente se expresa en la Nación. Y aún desde la oposición para aportar las ideas que puedan contribuir al mejoramiento y hasta la rectificación de los rumbos que deban corregirse en pro del bienestar general para el conjunto de nuestros comprovincianos.     

Finalmente, sin menoscabo del pensamiento “cervantino” nos permitimos parafrasear al Quijote a nuestro libre y forzado albedrío, y en una sentencia –seguramente de mucho menos brillo y trascendencia- afirmar: “ladran Arnoldo…, están vivos” (por aquello de la perrada).

Víctor Hugo Uriarte

(*) “La perrada”, expresión acuñada por Arnoldo Castillo para referirse al Bloque de Diputados Justicialistas, en los primeros años de la década del ’90, al cual pertenecía el autor de este texto)

 

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