Mal “chiste” de Milei por dos chicos desmayados
Fue en el marco del discurso que el Presidente brindó en el Instituto Cardenal Copello, con motivo de la apertura del ciclo lectivo. Llevaba hablando más de una hora, y dos niños se desmayaron.
El acto de apertura del ciclo lectivo 2024 que encabezó el presidente Javier Milei tuvo momentos de dramatismo cuando dos alumnos que se encontraban en el escenario sufrieron desmayos, lo cual obligó a frenar el discurso del mandatario.
Los episodios se registraron en la mañana de este miércoles en el salón de acto del Instituto Cardenal Copello, en el barrio porteño de Villa Devoto.
El jefe de Estado estaba hablando sobre un profesor "bastante zurdo" que tuvo en una materia económica y de repente la alumna se desvaneció.
"Se desmayó, pero ya la van a atender", comentó la locutora oficial, tras lo cual el propio mandatario pidió que se acercara el médico de la Unidad Médica Presidencial: "Que venga el médico nuestro".
Ante la sorpresa que generó el desvanecimiento, todos los presentes quedaron atónitos, tanto alumnos como los integrantes de la comitiva oficial.
Para intentar llevar calma, la locutora aclaró minutos después que la alumna se había recuperado: "Ya reaccionó, se incorporó, así que va a estar bien, quedémonos tranquilos".
A modo de broma y para cortar con la tensión, Milei afirmó: "Como verán, mencionar a los comunistas es tan peligroso que genera problemas siempre".
Al rato, mientras Milei insistía con la doctrina demonizante de las ideas de izquierdas, otro alumno se desmayó en el escenario. «¿Otro más?» se preguntó el jefe de Estado. Esta vez, no pidió un médico y fue directamente al chiste: «Y sí, los nombro (a los ‘zurdos’) y son infalibles”.
Todo fue risas en el auditorio de la escuela, excepto para los dos chiquitos desmayados. Luego, el discurso continuó con una marcada intencionalidad anticomunista, que algunos podrían considerar adoctrinaria.
Milei y el lavado de cerebros
En un atípico discurso de inicio de clases, ante decenas de estudiantes, el presidente Milei entendió que era oportuno hablar sobre comunismo y capitalismo. «La rebelión natural debía ser liberal. Estábamos tan contaminados de socialismo, teníamos tanto rojo encima, que era natural que la revolución fuera liberal”.
En el mismo sentido, amplió: «Los jóvenes llevan menos tiempo expuestos al mecanismo de lavado de cerebro que es la educación pública; independientemente de que sea estatal o privada porque cuando se determinan los contenidos están recontra rojos».
Milei habló también de las medidas económicas adoptadas por su gobierno: «Hicimos una mezcla de motosierra y licuadora”, dijo en relación con la destrucción de los ingresos por la vía del aumento de la inflación y el congelamiento de salarios, complementada con despidos y cierres de actividades.
En otro orden, habló de «los asesinos de los pañuelos verdes”. El presidente hablaba de la corrupción política y decía que «los políticos se van de fiesta y le pasan la factura a generaciones que ni siquiera nacieron», lo cual hiló rápidamente con el derecho al aborto: «Y algunos que además intentan matarlo, que son los asesinos de los pañuelos verdes. Aviso que, para mí, el aborto es un asesinato agravado por el vínculo y eso lo puedo demostrar desde una perspectiva filosófica, desde el liberalismo y desde lo biológico».
Finalmente, completó con un chiste subido de tono: “El burro tiene éxito por insistidor, no por lo otro. Se entendió, ¿no?”, ante la atenta mirada y audiencia, mayoritariamente de chicas y chicos.