Manzi también se divierte en la crisis (y quiere sacar provecho)
La crisis eterna de un radicalismo que no se renueva le abre la puerta a la candidatura a gobernador para el 2019. Pero la lengua filosa de su único aval político, Lilita Carrió, pone en crisis esa candidatura.
Cuando Lilita Carrió se despachó diciendo: “Yo me divierto porque las crisis me generan adrenalina”, era obvio que sus seguidores iban a apoyarla. Uno de ellos es Rubén Manzi, el diputado provincial que adhiere abiertamente a la polémica legisladora nacional y una de las espadas políticas de Mauricio Macri.
Pero Manzi disfruta una crisis que a él le genera una adrenalina particular. Se trata de la crisis política en el radicalismo catamarqueño que le abre la puerta a la principal candidatura, la de gobernador, para el 2019.
Ingrávido electoralmente, Manzi se beneficia indirectamente de que el FCS no se renueve y que los nombres que suenan sean siempre los mismos: Castillo, Brizuela del Moral, Guzmán, Colombo, Luna, Herrera o Lobo Vergara. Todos sinónimos de derrota.
Manzi ya se lanzó en su porfía política y para eso cuenta con el único antecedente de su moderación y el aval de la poco moderada Lilita Carrió. No se puede asegurar que Carrió apoye a Manzi, sobre todo teniendo en cuenta las consideraciones despectivas que tiene con el radicalismo y con sus lideres históricos.
Hay pocos factores comunes entre los radicales, uno de ellos es la figura de Raúl Alfonsín, a quien Carrió señaló como golpista recientemente. Ese ataque al fallecido líder radical indignó a los radicales de todo el país, y que en Catamarca son quienes más votos aportarán para el candidato opositor a gobernador del 2019.
Solo eso preocupa a Manzi, la ofensa enorme de los radicales con Carrió, el único sostén político del médico, por sus acusaciones infundadas y gratuitas. Y lo más preocupante es que Carrió tiene una lengua filosa para con los radicales.
Como sea que finalice el culebrón político, hoy puede decirse con seguridad que Lilita no esta sola, que Manzi también se divierte en la crisis. ¿Será?