Más de 9,5 millones de hogares perderán beneficios en sus facturas de luz y gas

El Gobierno de Javier Milei avanza con una transformación clave en el sistema energético argentino: el recorte progresivo de subsidios para millones de hogares, con el objetivo de focalizar la asistencia en los sectores más vulnerables y reducir el gasto público.

ECONOMIA

El nuevo esquema se definirá antes de fin de año y afectará a más de 9,5 millones de usuarios que actualmente reciben alguna ayuda del Estado para pagar la electricidad.

Según datos del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE), el 60% de los hogares del país están subsidiados, una cifra que ahora entrará en revisión. El plan oficial contempla eliminar progresivamente la segmentación actual por ingresos (altos, medios y bajos) y reemplazarla por una única categoría de asistencia exclusiva para hogares vulnerables.

¿Quiénes perderán el subsidio?

El recorte alcanzará a 3,2 millones de hogares de clase media, que dejarán de recibir el beneficio parcial, y también a parte de los sectores de bajos ingresos que no logren acreditar su situación. El Estado reconoce que el cruce de datos sigue siendo complejo y que muchos beneficiarios aún no están formalmente registrados.

Mientras tanto, 6,2 millones de hogares de ingresos bajos (Nivel 2) también verán reducida la ayuda en sus facturas. La medida apunta a reorganizar las prioridades del sistema energético y a cumplir con las metas fiscales acordadas con el FMI.

¿Qué pasa con el costo real de la energía?

Desde diciembre de 2023, las tarifas ya se dispararon: la luz aumentó un 264% y el gas un 622% en el AMBA para quienes no reciben subsidios. La Secretaría de Energía evalúa ahora si un tipo de cambio más alto tras la salida del cepo implicará un aumento adicional en las facturas o una necesidad de reforzar los subsidios.

Además, avanza la libre contratación en el mercado mayorista: las empresas podrán firmar acuerdos sin la intermediación de CAMMESA, la histórica compañía estatal que compraba energía a generadoras y la revendía a distribuidoras. Esto cambiaría el esquema energético argentino y plantea interrogantes sobre cómo se mantendrá el equilibrio entre competencia, inversión y tarifas justas.

¿Cuándo llegan los cambios?

Aunque el nuevo esquema será anunciado este año, el ajuste será gradual. En el corto plazo, la Secretaría de Energía ya comenzó con reducciones escalonadas en los descuentos actuales, mientras finaliza la Revisión Quinquenal de Tarifas (RQT), que definirá aumentos y actualizaciones mensuales para transportistas y distribuidoras.

En un año marcado por la inflación, la caída del poder adquisitivo y la búsqueda de equilibrio fiscal, los cambios en el esquema de subsidios se perfilan como uno de los ajustes más sensibles y determinantes para millones de argentinos.

 

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