Ni millones de razones pudieron dividir al peronismo
De las explicaciones de referentes y funcionarios radicales sobre las causas de la derrota del domingo pasado, hay una, recurrente, que apunta a la unidad del peronismo. Cualquier ama de casa sabía que al triunfo radical lo garantizaba la división peronista; pero esta vez no se pudo lograr. ¿Quién será el responsable?
El primer argumento al que recurren los referentes frentistas para explicar la amarga derrota en la elección del domingo pasado, es la unidad del peronismo, detrás de la candidatura de Lucia Corpacci. Hasta el propio gobernador Eduardo Brizuela del Moral resaltó esa unidad como determinante. O sea que para el gobierno y el conjunto del radicalismo, la principal causa de la debacle no fueron ni la imagen de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ni las propuestas kirchneristas, ni menos que menos el desgaste de una gestión bien magra. La unidad del peronismo resultó determinante.
Con el correr de los años, desde 1991, cuando el FCS llegó al poder ganándole ajustadamente la elección a un peronismo dividido, en el imaginario social se instaló la idea que esa división solo garantizaba el triunfo del oficialismo radical. Se dijo y se escribió mucho acerca de la interna peronista, con razón a veces y con pruebas concretas otras.
Es que ciertamente se sabía que el Frente Cívico financiaba con las distintas e infinitas posibilidades del Estado provincial a dirigentes peronistas que jugaban a la división. Pero para esta ultima oportunidad, el operativo correspondiente, si se montó, no dio resultado. Si no se montó, las espadas políticas deberán explicar puertas adentro porqué no se lo hizo, cuando lo que estaba en juego era nada menos que el gobierno de la provincia.
Los pródigos en rumores pasillos de Casa de Gobierno confirman que efectivamente el operativo se montó, pero que fue un fracaso rotundo. La unidad peronista no pudo ser desarticulada ni siquiera con la millonada de razones que dispusieron las espadas políticas del gobierno brizuelista. Aunque hay que decirlo también, hay rumores que dan cuenta que los millones de razones nunca fueron expuestas por los operadores, que se los guardaron para su fuero íntimo.