Néstor Kirchner: ¿Se podría haber evitado su muerte?
El país no sale todavía de su asombro, en tanto, millones de personas lloran la pérdida de un político más que famoso.
Se sabe ahora que en su residencia de El Calafate el ex presidente Néstor Carlos Kirchner evidenció cierto malestar durante el lunes y el martes pero cuando sugirieron retornar a Buenos Aires para internarlo en el Sanatorio de Los Arcos, se opuso vehemente y –según trascendidos-, habría dicho: “no quiero ser censado en la cama de un sanatorio”.
Por cierto, la sorpresiva muerte del ex-presidente posibilita plurales especulaciones efectuadas poco menos que con el cuerpo aún tibio de Kirchner. Mientras lo están velando en la Casa Rosada.
Y una de esas especulaciones tiene que ver con lo que nos atrevemos a calificar como una “falta de previsión” por parte de su entorno. Y rebobinemos un poco.
Sabido es que tanto los mandatarios como muchos empresarios y artistas cuentan con asistencia médica permanente. Se sabe de casos en los cuales el médico convive con el famoso. Y que cuenta con elementos adecuados para afrontar –por lo menos-, una emergencia cardiorrespiratoria.
La importancia que reviste un alto funcionario político amerita la existencia de un servicio médico de primera línea.
Curiosamente, el matrimonio Kirchner viajó a pasar el fin de semana en El Calafate y –al parecer-, no contaban con la compañía del médico personal.
Una verdadera imprudencia si se tienen en cuenta los antecedentes del Dr. Kirchner a quien el 11 de setiembre le habían practicado la segunda angioplastia y pese a las recomendaciones de los médicos que le aconsejaron guardar reposo, él dijo “Estoy perfecto” y el 14 de setiembre, cuatro días después de la angioplastia, asistió a un acto acompañando a su esposa. Por más “político de raza” que se sea, las tensiones y el estrés juegan en contra.
Pensamos en la posibilidad de haber ordenado que el avión sanitario en el que trasladaron el féretro de Néstor Kirchner hubiera permanecido el fin de semana en el aeródromo de El Calafate, en previsión de una emergencia. Si en ese avión cuentan con la aparatología adecuada y homologada, el nivel de complejidad supera el que pueda exhibir el hospital local al que fue llevado el ex-presidente en un postrer intento de salvarle la vida. Vale señalar que sobre este tramo del suceso la información resulta un tanto confusa: algunas versiones dicen que los médicos trabajaron durante 40 minutos practicándole maniobras de resucitación. Y hay quienes sostienen que Kirchner llegó muerto al hospital.
No es aventurado admitir la posibilidad según la cual el matrimonio Kirchner no debió alejarse de Buenos Aires donde se cuenta con todos los elementos necesarios para afrontar una emergencia. El Dr. Kirchner, en cierta medida, se hallaba convaleciente de su segunda angioplastia y debía observar algunos cuidados.
Lo cierto es que en estos momentos todo gira en torno al velatorio del ex-presidente y las personalidades que acompañan a la Presidente en estos momentos de hondo dolor.
No sería raro que dentro de diez, quince o treinta años aparezca un libro ocupándose de “El misterio de la muerte de Néstor Kirchner”. Ha ocurrido con un faraón egipcio, con Napoleón a quien los ingleses envenenaron con arsénico durante su prisión y algunas otras personalidades famosas que en el mundo han sido.
Mientras tanto, los más famosos analistas se estrujan las neuronas tratando de anticipare el futuro de la gestión de nuestra Presidente ahora que quedó viuda.
Nosotros nos inclinamos por pensar en el dolor de una mujer que perdió al compañero de toda su vida, al padre de sus hijos. Y al desearle un pronto alivio a su pena, hacemos votos para que el compatriota Néstor Carlos Kirchner descanse en paz.