Nuestra gratitud a todos
La familia de Carlos Eduardo Rosales agradece con sinceridad y profunda emoción la enorme manifestación de acompañamiento, afecto y dolor de todas las personas que nos hicieron llegar su pesar.
La memoria eterna de Carlos Eduardo Rosales, estará presente
por siempre en el ejemplo vivo de su compromiso democrático, en su trabajo
político puesto al servicio del Pueblo, en el respeto, en la tolerancia y en la
bondad que lo caracterizaban.
Un hombre aferrado a la vida, a sus convicciones, ungido por
la voluntad popular, no sólo para llevar adelante una extraordinaria tarea
legislativa en favor de nuestra gente si no que también se destacó por defender
siempre tanto los derechos de la juventud como de nuestra Provincia, buscando
su integración en la región y en el mundo.
Finalmente, y aún bajo el impacto de su irreparable
desaparición física, nosotros, sus familiares, pedimos al señor y a nuestra
Virgen María por aquellos que están doloridos y acongojados, por los que lo
acompañaron más de cerca durante éste último tiempo, por sus familiares, por
sus amigos, por sus compañeros del Movimiento Justicialista, por aquellos que
en el trabajo político fueron sus opositores, albergando la esperanza de que su
paso a la inmortalidad se convierta en una senda por donde transiten la vida y
la política de la mano de los valores y principios más nobles y sagrados que
tenemos como sociedad.
Un saludo afectuoso
para todos,
Su esposa Agustina,
sus hijos, Juan y Mariano.