Nueva Estación Terminal de Ómnibus, una obra que hay que encarar sin demorar
Se aprecia como medida factible –por parte del Gobierno-, proceder a una expropiación de varias hectáreas y proyectar un edificio destinado a Estación Terminal de Ómnibus de larga distancia.
Una recorrida por la actual Estación Terminal de Ómnibus resulta más que suficiente para advertir numerosas falencias que afectan a lo que debería ser “un servicio” al viajero que brinde un mínimo de comodidades para quienes aguardan para embarcar o la llegada de un familiar. O alguien que concurrió a la terminal por otros motivos.
Andenes bajo techo pero expuestos al viento y las inclemencias climáticas y a la suciedad derivada de los remolinos que se generan en el playón principal. Servicios sanitarios insuficientes en número y no siempre en buenas condiciones de higiene.
Las pocas dársenas son compartidas por colectivos de larga distancia y unidades del servicio urbano y suburbano del transporte automotor de pasajeros.
Se trata –la actual Estación-, de un edificio con muchos años de existencia que fue sometido a modificaciones para adecuarlo a las exigencias de su actual explotación que incluye cinco salas cinematográficas y sitios para la gastronomía locales comerciales. Se mencionaron problemas relacionados con la seguridad y supuestas dificultades para el caso de una evacuación de la planta alta lo cual no debe resultar llamativo habida cuenta que se trata de un edificio no diseñado para el uso que se le da en la actualidad.
En reiteradas ocasiones se ha mencionado la necesidad de contar con una nueva Estación de Ómnibus y, tal vez, las obras de la Avenida de Circunvalación estén funcionando como “ideas concomitantes”. Ello es así cuando se observa lo que sería el “empalme” de dicha Avenida con la Ruta Nacional Nº 38, en lo que se dio en llamar “La curva del Sussex”.
En ese lugar subsisten las ruinas de lo que fuera el lujoso hotel del empresario Tomás Álvarez Saavedra, transformado luego en geriátrico y que, finalmente, fue prácticamente desguazado.
Se aprecia como medida factible –por parte del Gobierno-, proceder a una expropiación de varias hectáreas y proyectar un edificio destinado a Estación Terminal de Ómnibus de larga distancia.
La conexión con el centro capitalino estaría asegurada por la traza del Acceso Sur –la Avenida. Hipólito Yrigoyen-, en un trayecto de unos cinco kilómetros en línea recta.
El predio sugerido permitiría la instalación de una terminal que contemple las actuales necesidades pero diseñada para permitir futuras ampliaciones sin que esos trabajos interfieran con el movimiento normal de la Estación.
Amplias playas de estacionamiento también serían posibles al igual que lugares habilitados para mantenimiento de colectivos. Catamarca podría ser, en ese sentido, una importante “escala técnica”.
El edificio propiamente de la Terminal deberá contara con todos los elementos de última generación que caracterizan a esos lugares, empezando por un piso de único nivel sin “barreras arquitectónicas”.
Llegado el caso, deberán adoptarse los recaudos necesarios para que el “polo de desarrollo” que se originaría en torno a la nueva Estación a los efectos de organizar un crecimiento urbanístico ordenado y armónico impidiendo la formación de los denominados “Mercado Persa” o tolderías dedicadas a la venta de los más variados artículos y productos.
El emplazamiento sugerido en la presente no es excluyente y sería oportuno estudiar otras posibles ubicaciones, siempre conectadas por la Avenida de Circunvalación. No hacerlo sería desnaturalizar la finalidad de una obra de gran envergadura destinada a agilizar y dar seguridad al tránsito de vehículos procedentes del Norte y del Sur.
Parafraseando la sigla de la denominación de la terminal cordobesa – “NETOC” (Nueva Estación Terminal de Ómnibus Córdoba), sugerimos “NETOCAT”.
Finalmente, digamos que ésta es la clase de obras que perpetúan el nombre de los gobernantes que las encaran con decisión progresista, visión de futuro y vocación de servir a la gente. Que es pera lo cual son elegidos por la ciudadanía.