Nunca más a tanto maltrato
Andalgalá © Siempre fue así durante esta gestión, pero desde que se supo que el intendente Alejandro Páez se presentaría como candidato para un nuevo período en este municipio, la situación recrudeció y cada día son más los trabajadores municipales que se animan a denunciar, por ahora ante los medios, por el maltrato y las humillaciones que reciben a diario por parte del trío gobernante.
Lo que es peor aún es que esos obreros avizoran que el
maltrato y las faltas de respeto y consideración se irán haciendo cada vez más
notorias mientras se acerca el día de la elección.
Los que más sufren son los trabajadores contratados y
becados, que no pueden prescindir de esos miserables 500 ó 1000 pesos para
subsistir con sus familias, para lo cual deben pagar el alto precio de la
indignidad.
Gritos, insultos, humillaciones y vejámenes psicológicos,
son moneda corriente en la enferma mente de quienes hoy conducen el municipio
de Andalgalá, sobre víctimas inocentes, los que además de su pobreza, deben
soportar la perversidad de estos sujetos inescrupulosos, desaprensivos y
enfermos.
Naturalmente, sus nombres son resguardados por su propia
seguridad laboral, pero son muchos los que ya piensan en pedir a Páez, su
incorporación a la planta funcional permanente, antes de las elecciones, porque
consideran que no serán ellos quienes lo vuelvan a votar, y que seguramente los
casi 200 nuevos becados "por regalías mineras”, no serán suficientes para
frenar esta ola de descontento y malestar, aunque algunos medios obsecuentes se
empeñen en hacer creer a la comunidad que es "Mejor Entre Todos”, lo que ni
ellos se lo creen, desde el momento en que han convertido al municipio en
verdaderas mazmorras.
Los apesadumbrados obreros, solamente esperan. Saben que
llegará el momento de la dignidad, la recompensa y la libertad. Saben que el
futuro está en sus manos y están apostando al cambio.
Páez, Cativa y compañía, nunca más.