Olivicultura: Pedirán a Nación la devolución de retenciones
La reunión en la provincia de la Mesa Olivícola Nacional, que aglutina a los popes de la industria de Catamarca, San Juan, Mendoza y La Rioja, decidió pedir a Nación la devolución de las retenciones por exportación de aceite de oliva, que ascienden al 5% del total exportado.
Quieren los fondos para financiar problemas coyunturales del sector, pérdidas por heladas, riego, y retomar el Plan Estratégico Olivícola 2020. Apuntan a resolver o paliar cuestiones domésticas, como los costos internos y el dólar; y externas, vinculadas a los bajos valores que viene teniendo el aceite de oliva y que ha llevado a que la tonelada puesta en Europa cotice a la mitad del valor que tenía hace 2 años.
Si bien no es la primera vez que desde el sector olivícola piden la eliminación de este impuesto, la novedad es que ahora lo hicieron a través de la Mesa Olivícola que reúne a los privados y los gobiernos de las provincias olivícolas. Por lo bajo, dicen que eso podría tener mayor eco en Agricultura de la Nación, aunque nadie arriesgó contar con un guiño nacional para esto.
Desde el 2005 la Nación quitó el reintegro de 5% a la exportación de aceite de oliva, pero mantuvo el 5% de retención. Y tanto la tonelada envasada en botellas de medio o un litro, como la que se exporta en tambores tienen un mismo arancel. O sea, que paga igual la mercadería envasada que la que no incorpora valor agregado. En el caso de la aceituna conservera, se retiene el mismo porcentaje, pero la devolución es del 4,05%, aunque esto último ocurre, en promedio, entre los 12 y 14 meses posteriores, demora que arrastra quejas de los empresarios.
Entre las conclusiones que sacó la Mesa Olivícola, fue que “si eliminamos las retenciones al menos al producto envasado, actualmente del 5 %, aumentarán los incentivos para exportar incorporando valor agregado, se posibilitaría la inversión en el sector y se fortalecerán las economías regionales”. En el sector consideran que la sola devolución de las retenciones permitiría que los productores inviertan ese dinero en fertilizantes o riego, lo que aumentaría la producción sin la necesidad de plantar un solo olivo.