¿Se olvidaron de Don Arturo?
El pasado 28 de junio se cumplieron 45 años del derrocamiento del Presidente Doctor Arturo Umberto Illia, una calificada figura de la UCR cordobesa que se impuso en los comicios del 7 de julio de 1963.
Considerado como el Presidente más honesto que registra la Historia, fue derrocado por un general absolutamente ridículo como fue Juan Carlos Onganía a quien sus camaradas apodaron “La Morsa” debido a un grueso bigote que usaba y que según se decía, era para tapar la cicatriz propia del labio leporino con que había nacido. Su parecido con el animal marino motivó que Carlos Colombres (Landrú) publicara en su Revista “Tía Vicenta” un dibujo que mostraba a un personaje de notable parecido con Onganía. Esto motivó la clausura de la publicación y Landrú se salvó por poco de ir preso.
Este presidente de facto había anunciado que la “Revolución Argentina” (así habían bautizado el golpe del 28 de junio) iba a durar 40 años pero sólo duró cuatro. Se le cayó el cero,.
Se recuerda que para ver al Presidente Illia no hacía falta pedir o gestionar una audiencia. Bastaba con esperar a que, luego de un frugal almuerzo, saliera de la Casa Rosada a caminar por la Plaza de Mayo y sentarse en un banco a leer el diario o alimentar a las palomas.
Allí dialogaba con amigos y correligionarios, muchos de ellos venidos del interior del país.
El doctor Illia había nacido en Pergamino, provincia de Buenos Aires pero se instaló en Cruz del Eje, en su tiempo un nudo ferroviario y sede grandes talleres. En uno de sus monólogos, Tato Bores dijo que “Illia era el único cordobés que había nacido en la provincia de Buenos Aires.
La casa en que vivió en Cruz< del Eje le había sido obsequiada por los vecinos mediante una colecta en la cual 4.000 personas pusieron un peso cada una para que tuviera su casa.
La gente de Villa Carlos Paz le debe estar eternamente agradecida puesto que bajo su mandato se construyó la autopista Córdoba-Villa Carlos Paz, lo cual produjo un fenomenal desarrollo a la pujante Villa –hoy ciudad- en la cual murió el 18 de enero de 1983, cuando el radicalismo había reiniciado sus actividades con miras a las elecciones del 30 de Octubre en las cuales se impuso Raúl Ricardo Alfonsín integrando la fórmula con Víctor Hipólito Martínez.
El pueblo natal de quien esto escribe se vio favorecido con la construcción de un balneario sobre el Rio Cosquín en el sector conocido como “Santa María Centro”.
Como dato anecdótico valga señalar que el dinero del subsidio solicitado a “Don Arturo” por un grupo de vecinos de Santa María de Punilla llegó justamente el 28 de junio de 1963, el día que lo derrocaron al Doctor Illia.
Pese a nuestro mejor empeño no pudimos localizar ningún homenaje o acto recordatorio para quien se constituyó en un ejemplo como médico, como jefe de familia, como político y como Presidente de la Nación. Pareciera que los mismos radicales lo han olvidado y que en Catamarca ese olvido puede tener cierta justificación a partir que la gente de la UCR lugareña, después del 13 de marzo, anda “de capa caída” y, evidentemente, desmemoriada.
Se advierte que las grandes figuras como Juan B. Justo, Hipólito Yrigoyen, Juan Domingo Perón y su esposa Evita por no citar otros nombres ilustres, van cayendo paulatinamente en el olvido. Al parecer, las nuevas generaciones no son proclives a preservar la memoria de las grandes figuras que en el tiempo han sido.