Páez medita en qué gastar las regalías, ¿y la ley?
Andalgalá © Según la opinión de los que saben, el dinero genuino del municipio de Andalgalá, que incluye al tributo de la gente y la coparticipación, no serían suficientes como para que se ostenten los gastos que se ostentan, si no fuera por el auxilio del Fondo de Regalías Mineras.
Cientos de contratados, becados y precarizados pagados por
este dinero, variedad de gastos suntuarios, y obritas por aquí y por allá (las
obras grandes están altamente sospechadas), hacen pensar que el fondo minero no
se estaría utilizando de acuerdo a lo que ordena la Ley N° 5128, que en algunas
de sus partes establece:
"ARTÍCULO 5.- Los recursos especificados y distribuidos
conforme a los artículos 1, 2 inciso b), 4 y 7 de la presente ley ingresarán
automáticamente en una cuenta especial a la orden y bajo la administración del
municipio respectivo y se aplicarán única y exclusivamente a financiar obras de
infraestructura para el desarrollo económico y capacitación para actividades
productivas. Se prohíbe a los municipios financiar con ellos gastos corrientes,
otorgar créditos o garantizar los mismos, siendo responsables y pasibles de las
sanciones administrativas, civiles y penales correspondientes los funcionarios
que autoricen o consientan la violación de tal prohibición. El Tribunal de
Cuentas de la Provincia realizará una auditoria anual para controlar el
cumplimiento de la disposición y prohibición precedentes. En caso de
incumplimiento comprobado, el Poder Ejecutivo suspenderá de inmediato el
depósito de los fondos, derivándolos a una cuenta especial hasta que el
municipio respectivo restituya e invierta las sumas correspondientes en el
destino determinado por…”
Claramente el instrumento legal prevé la sustentabilidad,
por tratarse de fondos provenientes de recursos no renovables que las nuevas
generaciones no contarán, por lo que en su espíritu, insinúa que deben quedar
en custodia, y no ser dilapidados en cuestiones superfluas, o en su defecto,
gastados en cosas que perduren en el tiempo y sirvan de soporte para el
verdadero crecimiento productivo.
La Ley menciona al Tribunal de Cuentas, como órgano de
contralor para evitar el despilfarro y el abuso, y sin embargo, la comunidad en
su inmensa mayoría desconoce si este organismo viene alguna vez a auditar los
gastos de las regalías mineras, por lo que se puede deducir, si existe la lógica
en esta provincia, que el jefe comunal de Andalgalá estaría violando o
incumpliendo la Ley 5128, lo que lo haría pasible a futuras causas de
resolución judicial.
Pero por el momento, en el festival del "viva la pepa”, todo
sigue igual y nadie dice nada, menos aún el Tribunal de Cuentas, que también
está altamente sospechado de varias cuestiones reñidas con la ética y el
correcto desempeño de los deberes de funcionario público.