Los “panqueques” desde el “Machete” a “Peter” Casas
Lo que en rigor es una acto de “transfuguismo político” y para el diario El Ancasti es una acto de “conversión”, el común de la gente lo define como “panquequismo”, en alusión a los panqueques, y por la facilidad “para darse vuelta” de esa bondadosa masa de harina y leche, que se utiliza en la gastronomía, con dulce de leche como postre o con verduras para los canelones. Acepciones o definiciones al margen, los “panqueques” políticos en Catamarca son mucho anteriores a “Peter” Casas y Cecilia Porta.
Incluso anteriores al Dr. Eduardo Lorenzo, “Borocotó” (por el mismo apodo que usaba su padre, el periodista deportico Ricardo Lorenzo), quien al pasarse del PRO de Macri a las filas del “kirchnerismo” en el 2.005 inauguró lo que pasó denominarse la “borocotización” de la política.
Cuando surgió “Borocotó”, acá en Catamarca, Juan Carlos “el Machete” Balverdi hacía por lo menos seis años que había enarbolado las banderas del “panquequismo”. Surgido en las filas del Partido Justicialista, en 1983 era colaborador del vicegobernador Rodolfo Morán, hasta que lo abandonó para pasarse al “saadismo”, que le dio cobijo como el primer director de la televisión local (¿?), cuando se dudaba si sabría encender un aparato de TV. Tras un breve paso por la administración menemista que lo premió con un cargo en el directorio de una minera en Río Turbio, en el sur del país, reapareció en Catamarca en el ’90, para convertirse en el fundador de la “Pata Peronista” del Frente Cívico y Social, espacio que compartió con los hermanos Miguel y Mario Marcolli, también ex funcionarios peronistas. Sus “saltos” se remiten a los días de las Marchas del Silencio por el caso Morales, datos que no aparecen mencionados en el “revelador” texto del reciente “Cara y Cruz”, para parangonar lo que denominó como las últimas “conversiones” de “Peter Casas” al “barrionuevismo” y de Cecilia Porta al “kichnerismo”.
Desde aquella época existe los “panqueques” en Catamarca, no de ahora con los también re-redireccionados casos del ex concejal peronista y ahora diputado del FCyS Jorge Bonaterra (vuelto de nuevo al peronismo), o del ex referente cultural peronista y también legislador “frentecivista” Raúl Guzmán, también “retornado” a las filas justicialistas.
Si la historia de la provincia quedara en manos de El Ancasti, seguramente, se perderán muchos hechos rigurosamente ciertos, como la participación de Arnoldo Castillo en el gobierno de facto del “proceso” militar, circunstancia que engañosamente también obvió ese diario al comentar la última celebración del “Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia”, cuando sí cuestionó al “kirchnerismo” por “apropiarse de la convocatoria”. Claro, lo único que falta es que los herederos del “castillismo” conmemoren el 24 de marzo por haber sido los beneficiarios de la abolición de la Constitución y de los más elementales derechos de la ciudadanía. Ellos juraron por las “actas del proceso” y compartieron actos con asesinos como Lucena y Rauzzino, condenados por delitos de “lesa humanidad” cometidos en contra de ciudadanos catamarqueños; pero sin embargo en el texto de El Ancasti no tuvieron una sola referencia.
Bueno, pero volviendo al tema de los “panqueques”, cuando aluden a “Peter” Casas, también ocultaron que fue ministro de Economía de Ramón Saadi, antes de ser más tarde diputado y senador del Frente Cívico y Social, en los tiempos de Arnoldo, y posteriormente Ministro de Gobierno de Oscar Castillo, quien luego le consiguió conchabo en la Fiscalía Municipal del intendente radical Ricardo Guzmán. Evidentemente, un “todo terreno” este “Peter”, quien ahora reflexiona ufanamente que “si bien, tuvimos momentos (20 años, momentos?..., momentos largos, verdad?) en los que nos encontramos con el FCyS, ahora consideramos que no nos representa\", y hasta falsea la actualidad cuando afirma que “en ningún momento pretendimos ser parte de este Gobierno” (por el de la provincia), cuando publicaciones de no hace mucho, nunca desmentidas, lo ubicaban como asistente a las reuniones que “utilizaban” la casa de un conocido y respetado médico peronista para “pedirle pista a Lucía”.
En definitiva, lo que aspirábamos transparentar es que la historia de los “panqueques” políticos en Catamarca no es nueva, aunque ciertamente el caso de la renovada “conversión” de Casas resulte ciertamente un “panquecón”.