Para que todo termine mal, eligen a Mazzón
Esa liga de dirigentes expertos en supervivencia y de barrionuevistas concentrados, puros, impuros, afines o distantes, que sostienen hoy por hoy el PJ orgánico, resolvieron encargar a Juan Carlos Mazzón, un verdadero agente múltiple, que responde solo a…vaya uno a saber quién, los fastos de la sepultura de un posible acuerdo para marzo.
Según resolvieron en reunión de tabla, al no avanzar en resultados concretos las conversaciones que mantenían con el kirchnerismo, afín de acordar una lista conjunta para el 13 de marzo, los candidatos del PJ orgánico, con sus principales sostenedores, delegaron las desgastantes charlas en Juan Carlos Mazzón.
En los hechos, prácticamente resignados, esa liga de dirigentes expertos en supervivencia y de barrionuevistas concentrados, puros, impuros, afines o distantes, que sostienen el PJ orgánico, sepultan así su proyecto de unidad, esa hueca escenografía de cartón que nunca se pudo siquiera estrenar.
Desde ya que no sorprende la elección del sepulturero, Mazzón, quien se ha encargado los últimos 20 años de rematar cualquier signo vital en el peronismo local; casi podría decirse que es un hombre del FCS en la Casa Rosada, porque desde la caída de Ramón Saadi, siempre hizo lo suyo para que al peronismo catamarqueño le vaya mal y al radicalismo gobernante recontra bien.
Es el epilogo, parcial otra vez, de esa loca creencia de que a alguien le interesa Catamarca. Pobre Catamarca. La apoteosis que iba a nacer no nació, entonces, los dirigentes pejotistas, vuelven con el caballo cansado, a buscar la eutanasia política que garantiza solo Mazzón.