El peor aniversario
Hay algunos aniversarios que son lindos festejarlos. El de hoy, 13 de abril, no. El oficialismo, no solo no quiere oír hablar del 13 de marzo, sino que le llueven acusaciones de corrupción.
El oficialismo catamarqueño tendrá hoy, otra vez, un día negro. Otro día 13, de abril este, en el que conmemorará la perdida del poder. Pero no solo eso, paralelamente el oficialismo asciende en la vergonzosa categoría del desprestigio. No deja de llamar la atención semejante ascenso, sobre todo si se considera que en 1991 llegó con la promesa de curar todos los males de la provincia, pero tras 20 años los ciudadanos exponen abiertamente su decepción.
Motivos no le faltan a la gente, y por eso la mayoría voto como voto aquel domingo 13 de marzo. Le indignan los suculentos sueldos de funcionarios ineficientes, las eternas vacaciones del gabinete brizuelista, con el jefe a la cabeza, su indiferencia, sus prebendas, sus negociados.
Hoy causa indignación las cosas que comienzan a conocerse en paralelo a este triste aniversario. Causan vergüenza ajena las defensas que intentan sus protagonistas, el propio Eduardo Brizuela del Moral, Mario Perna, Arturo Aguirre, Juan Acuña, Juan Carlos Balverdi, Olga Santillán, Pablo Doro y otros.
Jamás aportaron una propuesta alternativa, un proyecto ilusionante, una idea constructiva, menos ahora claro. Obedecen a consignas de sus imágenes de cargar todos los males en otros; Saadi al comienzo, Barrionuevo después, Kirchner luego, Cristina hasta hace poco o la discriminación de Nación.
Hay algunos aniversarios que son lindos festejarlos, el cumpleaños de los hijos, el de la obtención de un logro importante. Hay otros que no, todos sabemos cuales son. Pero el de hoy, 13 de abril, es el peor de todos. Los popes del oficialismo no querrán levantarse hoy, no solo porque no quieren oír hablar del 13 de marzo, sino que les llueven acusaciones de todo tipo, que los muestran tal cual son.