Por los peronistas que ya no están
Andalgalá © En el marco de los reconocimientos a las personas que de un modo u otro han sido damnificadas por oscuros procesos institucionales, ha comenzado a circular la especie de que se debe reconocer y resarcir también a todos los peronistas que fueron cesanteados, trasladados, vejados y asesinados durante los 20 años y por acción u omisión de los gobernantes del FCyS, desde Arnoldo Castillo hasta Brizuela del Moral.
El anhelo de muchos hijos y nietos de cesanteados por razones
ideológicas tiene su fundamento en el hecho de que hoy, esos hijos y nietos,
aseguran que sus padre o abuelos vivieron cada uno su calvario propio por
órdenes de cada gobernador, cada uno de ellos, con su cargamento de perversidad
y revanchismo, porque a ninguno le escapó el oprobioso modo en que accedieron
al poder de Catamarca, para, literalmente, masacrar al Peronismo en cualquiera
de sus formas.
Hoy en día, muchos ex empleados públicos de la provincia, ya
mayores o enfermos, permanecen postrados en sus lechos, luego de haber sufrido
constante violencia emocional.
Otros, fueron condenados a la pobreza y a la muerte civil,
luego de ser despedidos impiadosamente y sin causa, con familia numerosa, sin
que a "estos hijos de p…. se les mueva un pelo, porque necesitaban esos cargos
para sus parientes, amigotes y amantes”, según dijeron.
Tantos dirigentes, tantos afiliados que no participaban de
las marchas del silencio, tantos peronistas confesos e inclaudicables. Tantos
seres humanos que hoy, ya viejos, no saben qué hacer, solamente agradecer al gobierno
nacional que los jubiló con la mínima luego de tantos años de servicios y de
hambre habido durante el gobierno radical.
Nos hacemos eco de esta especia que seguramente será tomada
por algún legislador sensible y conocedor de las personas aludidas, y los
hechos relatados, y en la aplicación del premio y castigo, cada cual que reciba
lo que le corresponde.