Peter Shilton puso sus condiciones para un encuentro con Diego Maradona

Pasaron casi 32 años y la herida parece que nunca cerró para Peter Shilton. El arquero del seleccionado inglés que jugó el Mundial de México 1986 no quiere saber nada con Diego Maradona.

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Sucede que Diego, en la tarde del 22 de junio de ese año le hizo un gol con la mano -y otro recordado como el mejor de la historia de la Copa-.

Este lunes, según un medio británico, el hombre de 68 años reveló que no se encontraría con el argentino a no ser que se disculpe por ese gol ilegítimo.

Según publicó el diario The Sun en su edición de papel, Maradona invitará a Shilton a almorzar cuando viaje en junio a Inglaterra, en un nuevo aniversario de aquel partido.

La página de The Sun con la información de la negativa de Shilton de reunirse con Maradona.

La respuesta del ex arquero fue contundente: “Shilton rechazará la invitación para encontrarse con él hasta que se disculpe por el gol con 'La Mano de Dios'”.

Durante el fin de semana, Shilton publicó en sus redes sociales que se había enterado del viaje de Diego a tierras inglesas y le preguntó a sus seguidores si debía aceptar una invitación o no del astro argentino. Las opiniones fueron variadas, pero una encuesta dio por ganador al “sí” con un 62%.

Pese al resultado, el ganador de dos Champions League con el Nottingham Forest decidió no dar marcha atrás con su histórica decisión de no encontrarse con Maradona, aunque lo haría en caso de recibir la disculpa que espera desde hace más de tres décadas.

"No le daría la mano a Diego, el fútbol significa muchas cosas incluso los valores del juego limpio, especialmente en grandes jugadores. Después de tanto tiempo duele porque lo celebró como si fuera un gol legítimo cuando fue un tramposo que usó su mano. No pidió perdón y él fue el mejor jugador que yo enfrenté pero su falta de espíritu nunca lo ayudó", declaró Shilton en 2015.

Maradona, por su parte, avisó tiempo atrás que no tiene porqué disculparse: "No me arrepiento de haber anotado con mi mano. No entonces, no 30 años después... No en mi lecho de muerte”.

Con ese panorama, el reencuentro parece estar lejos, bien lejos.

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