Polémica por veto a una ordenanza

Santa María - Tras el veto realizado por el Ejecutivo Municipal a la Ordenanza Nº 95/14, un proyecto que había sido presentado por el concejal Pablo Rubén Sánchez, la polémica se instaló en los medios.

POLITICA

Otra vez, el edil frentista busca aliados en los medios, aunque la realidad es que el proyecto tenía muy poco, o nada de sustento legal.

La ordenanza había sido aprobada por fallo dividido, gracias a la mayoría del Bloque del Frente Cívico y Social. Esta legislación obligaba a contar con un regente de Profesión Veterinario en comercios y/o establecimientos en los que se comercialicen productos farmacológicos de uso veterinario.

Al respecto, la Concejal oficialista Evangelina Sánchez expresó que "luego de una exposición en contra del veto por parte de su autor el Concejal del FCS Pablo Sánchez, yo expuse que el veto era claro, en cuanto a que  la norma que en esa oportunidad no fue acompañada por los concejales justicialistas”.

"Esta ordenanza era imposible de aplicar porque no estaba reglamentada. Establecía una multa sin determinar el valor de la misma, además la regularización en sesenta días de los locales comerciales. Para ello era necesario que se hubiera fijado un plazo de sesenta días en la reglamentación y no en la imposición de la ordenanza que no estaba nada clara”, sostuvo.

Por otra parte, agregó que con respecto a la contratación del Regente Veterinario recién lo aclaró ayer, debería costearlo el Dueño del Local como diciendo que era obvio. "En técnica legislativa nada es obvio y cuanto más clara es la norma es más exitosa su aplicación. Las normas genéricas y con vacíos legales siempre son cuestionadas por profesionales del derecho que contratan los vecinos a quienes se le aplican multas a través de estas normas poco claras”, agregó.

La concejal quien está en total acuerdo con el veto, agregó, "desde su enojo el concejal Sánchez pretendió como es su costumbre confundir diciendo que el Ejecutivo estaba en contra de la lucha contra la droga, que ese era el espíritu de la norma, cuando en realidad lo que menos trata la norma es sobre el control y venta de esos productos por parte de los comercios que venden productos veterinarios”.

"Lo único que quedaba claro es la contratación de un veterinario en los comercios que vendan productos veterinarios y las multas a quienes no contraten un veterinario”, concluyó.

 

 

 

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