Preocupa el deterioro de la ruta 16 que une el NEA y el NOA

La ruta nacional 16 (una de las una de las tres rutas que unen el NEA y el NOA), se sigue deteriorando y necesita reparaciones y mantenimiento, especialmente en el tramo comprendido entre el cruce con la ruta nacional 9/34 y el pueblo de El Tunal, en la provincia de Salta.

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Según un relevamieento realizado por el diario El Tribuno en la zona de la localidad de El Galpón, se observan profundos baches que son un riesgo para los conductores.

Esos pozos ya provocaron accidentes y la rotura de neumáticos de varios vehículos, cuyos conductores quedaron varados en la zona.

Los vecinos ya están cansados de esta situación, pero hasta el momento sus reclamos no tuvieron eco en las autoridades correspondientes, encargadas de mantener en estado las rutas.

Presencia internacional

La ruta nacional 16 es una de las tres arterias que constituyen el corredor bioceánico del NEA-NOA, (las otras dos son la 81 que atraviesa Formosa y la 89 que cruza por Santiago del Estero) por donde circulan, además del tráfico nacional, numerosos vehículos de carga de Chile de Brasil y de Paraguay.

Particularmente en la ruta 16, el tránsito de camiones es constante. Otro de los inconvenientes es que la ruta tiene solamente dos carriles.

En la provincia de Salta, en el tramo comprendido entre el cruce de las rutas nacionales 34 y 16, y El Tunal también se observan profundas deformaciones que obligan a los conductores a hacer arriesgadas maniobras para sortearlas sin perder el control de los rodados.

Cerca del acceso a la localidad de El Galpón la cinta asfáltica está levantada y sus montículos son un peligro para los que circulan a diario por el sector y se encuentran con ese inconveniente a la altura de las vías del ferrocarril.

Otro de los problemas es que las banquinas necesitan mantenimiento ya que con las lluvias los yuyos y malezas crecen rápidamente.

Incluso, se pudo observar que existen muchos sectores en los que prácticamente ya no hay banquinas.

Esto es muy necesario para los conductores que necesiten estacionarse por distintas razones y para que puedan hacerlo en condiciones seguras para evitar accidentes.

Un peligro latente

La circulación por la ruta 16 se dificulta aún más cada vez que llueve.

Los pozos y las deformaciones de la cinta asfáltica se llenan de agua y son una verdadera trampa para los conductores que circulan por allí.

Otro de los problemas que se registran en la zona es el estacionamiento de camiones en el cruce de las rutas nacionales 34 y 16.

En forma permanente, los choferes colocan los rodados en lugares que impiden la visibilidad de los que circulan por las rutas.

Se trata de un cruce peligroso donde ya hubo accidentes y varias víctimas fatales.

El problema es que faltan controles de parte de las autoridades viales en el sector, que lamentablemente se convierte en tierra de nadie, sobre todo en horarios nocturnos.

 

 

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