El proceso electoral y la minería
Andalgalá © Además de la elección para los distintos cargos, la comunidad de Andalgalá también votó por el sí o el no a la minería. Los números dicen todo.
Efectivamente, los proyectos políticos pro-mineros fueron cuatro: FCyS, FPV, Primero Catamarca y Un País Federal, mientras que los antimineros se enrolaron en Proyecto Sur, Frente Andalgalense por la Vida y PO. Los votos contados a favor del desarrollo minero suman 4245, en tanto que los votos anti-mineros suman 3085.
La fragmentación política del sector pro-minero, llevó a este resultado. Los antimineros hicieron causa común y votaron de manera unificada. A los 4245 votos de Andalgalá también se deben sumar los 1141 votos del Frente para la Victoria y los 488 del Frente Cívico de Aconquija.
Estas elecciones aclararon –según los números- sobre lo que la gente piensa respecto al tema.
El voto andalgalense se dividió también entre la gente que se expresó en contra porque no estuvo contenida por el gobierno provincial, el municipio o las empresas. Algunos también pensaron que si Agua Rica es explotada por Alumbrera sería lo mismo que ahora. Otros votaron no a Agua Rica por la posición geográfica de la mina y por las posibles consecuencias, pero no significa que son contrarios a la minería en sí.
En estas elecciones hubo un voto bronca y quedó de manifiesto, la gente quería un cambio. El escrutinio del domingo es una gran lección para las fuerzas mayoritarias, donde cada uno tendrá que hacer su propio “mea culpa” y reflexionar sobre qué hizo mal y que hizo bien. Tendrá cuatro años para pensarlo.
Alejandro Páez adoptó una posición contraria a la minería, pero sin ella tampoco podrá sobrellevar su gobierno. Eso está claro y todos lo saben. Habría que ver cuál es la postura de la gobernadora Corpacci y cuál el comportamiento comunitario con el nuevo intendente.