Publicidad a troche y moche
Haciendo “zapping” en radio y TV, el catamarqueño común que vive en cualquier rincón de la provincia podrá darse cuenta de que el señor Horacio Bucar maneja el tema de los medios de comunicación y distribuye pautas publicitarias de propaganda oficial, en la que se anuncian obras y situaciones que jamás se hicieron o que no funcionan por más que hayan sido inauguradas con bombos y platillos.
Tomemos por caso el tema de la tristemente célebre maternidad provincial. Los spots que se difunden en medios cautivos aseguran la existencia de una alta tecnología para que las madres puedan parir dignamente sin sufrir las humillaciones y vejámenes que sufren en el San Juan. Pero resulta que se trata solamente de un edificio, o mejor una fachada erecta como la utilería de las casas de los pueblos de las películas del far west.
Mencionemos la ruta 46 que conduce desde La Cébila a los pueblos del oeste, apologizada como la autopista Buenos Aires-La Plata, cuando en realidad es el bache institucionalizado y constituye un verdadero y latente peligro para los desprotegidos e incautos transeúntes.
Nos acordemos de los hospitales de todo el interior, de las escuelas de Andalgalá y de otros muchos lugares; nos acordemos del sistema de seguridad que nos obliga a enrejar las viviendas para evitar el asalto y el vandalismo mientras las fuerzas de seguridad se debaten en la miseria institucional y operativa espantosa.
Y así, de cualquier cosa que nos acordáramos, salta la mentira que instaló el señor Horacio Bucar, el los medios adictos, pagados con el erario al solo efecto de que la figura de Brizuela del Moral sea ubicada a la par de la de Fray Mamerto Esquiú, San Martín o cualquier otro prohombre.
Sería bueno que desde el gobierno de Catamarca no se mienta tanto a la gente que nada sabe de intríngulis e intrigas palaciegas ni estrategias comunicacionales.
Sería bueno que Bucar no mienta tanto, que no intente crear un paraíso de fantasía porque en realidad lo que hoy desvela al gobernador es solamente el pasto del estadio, mientras la provincia arde desde sus entrañas, mientras en Andalgalá se prepara una guerra, mientras la gente se muere por falta de atención de este estado ausente, tan promocionado como el mismísimo Edén.
Sin dudas, cabe preguntar… ¿De qué lado estás, Horacio Bucar?
¡Sería muy bueno que te dejaras de joder un poco!