Quieren echar a Horacio Boucart
En casa de gobierno las cosas no están bien. Hay mucho nerviosismo. La paridad entre el FCS y el FpV que marcan las encuestas está haciendo mella entre los capitostes que buscan responsables del fracaso de la campaña electoral. La primera cabeza que va a rodar por las escaleras de casa de gobierno prometen será la de Horacio Boucar, el Subsecretario de Información Pública.
Ayer mismo lo querían echar. No lo hicieron porque seria enviar una mala señal hacia el adversario. Fue ese consejo que lo detuvo al gobernador Eduardo Brizuela del Moral quien angustiado por la performance del FCS salio en persona a conceder entrevistas con radios amigas, algo impensado ante la parquedad demostrada habitualmente hacia la prensa.
Fue este casual y personal contacto con los medios amigos que permitió a Brizuela del Moral escuchar de bocas de los periodistas los malos tratos que les dispensaba Boucart -Hace un tiempo mandó varios mensajes con promesas de#*”#* al editor de este medio-.
Los periodistas pro gobierno no tuvieron piedad para con el jefe de la prensa oficial ante la oreja del mandatario que hasta hoy se había negado a escuchar a otros funcionarios que ya le habían aconsejado hace tiempo desprenderse del Loco de la Antena.
Sucede que Boucart no se lleva bien con casi nadie del gabinete. No escucha ni siquiera a los ministros y en incontables ocasiones hasta los ninguneo ante directivas impartidas por éstos. Son conocidas las discrepancias de Boucart con los ministros de Hacienda Mamerto Acuña, con la secretaria de Deportes, Juana Fernández y hasta con el propio Ministro de Gobierno, Javier Silva, entre otros.
Justamente con Mamerto Acuña las cosas empeoraron en las últimas semanas. Ocurre que más de 4 millones de pesos fueron a parar a Información Pública para saldar deudas con los medios de prensa y mejorar la imagen del gobierno. Sucedió lo contrario, los pagos se hicieron esperar y la imagen del gobierno empeoró. “Nunca se lo encuentra, no viene a su oficina, aparece de noche solo a firmar algunos expedientes”, dijo un funcionario que trabaja en el despacho del gobernador. Ergo el Loco de la Antena tiene los días contados, por meritos propios y ajenos.