Repercusiones de la frase “se acabó el peronismo”
Andalgalá © Luego de las desatinadas declaraciones de Mauricio Macri, publicadas por medios nacionales y provinciales, aseverando que “se acabó el peronismo”, muchos dirigentes –sobre todo, los históricos- se han sentido tocados por semejante patraña expresada por alguien que de la realidad social del país sabe muy poco, según lo demuestra su accionar oligárquico y alienado.
Los dirigentes en cuestión, ya mayores, expresaron su
indignación ante estos dichos porque consideran que el peronismo no puede
desaparecer jamás porque además de una doctrina, genera un verdadero estilo de
vida que hace de la solidaridad, su principio fundamental, consideran que
Argentina y Catamarca son peronistas porque su filosofía está en el corazón y
produce conductas solidarias, entre muchas consideraciones.
Sin embargo, lo que más indignó a estas personas, es la
trascendencia que le han dado los medios de comunicación, nacionales y
provinciales, haciendo "apología de la xenofobia”, actitud muy emparentada a
una suerte de segregación racial, inadmisible en el país de la inclusión.
Los más vehementes se animaron a manifestar a viva voz que
"ya van a ver que este año, el pueblo argentino seguirá indicando que el peronismo
no está acabado, que la memoria de los líderes sigue intacta y que todos esos
gorilas van a terminar como terminan los hdp! Sobre todo los que no tienen
camiseta, los que se la cambian cuando les conviene, ni tienen mucho menos,
contenido ideológico, como muchos que hay por ahí!” (sic). Lo que, una vez
decodificado se nos ocurre un claro mensaje para el chimpancé que gobierna a
Andalgalá.
Sin dudas se trata de expresiones llenas de contenido
sentimental, pero que de alguna manera se transforma en voz de la calle, que
presagia lo que acontecerá en el país y en Catamarca en el trascurso de los
próximos meses.