Riesgo país argentino podría desplomarse tras euforia financiera post elecciones
Los mercados argentinos arrancaron la semana con un optimismo sin precedentes luego del sorpresivo triunfo de La Libertad Avanza en las elecciones legislativas, brindando al presidente Javier Milei un sólido respaldo político para los próximos dos años.
Esta euforia se trasladó de inmediato a los bonos en dólares, a la Bolsa porteña y al índice de riesgo país, con movimientos que podrían marcar un antes y un después en la economía del país.
En la apertura de la jornada, los bonos Globales y Bonares mostraron subas que oscilaron entre 14% y 24%, reduciendo las tasas de retorno debajo del 11%. Por ejemplo, el bono Global 2035 (GD35) cayó a una tasa de 10,82% anual, mientras que el Treasury estadounidense a 10 años mantiene su rendimiento en 4,02%. Esto implica una compresión del riesgo país argentino de aproximadamente 400 puntos básicos, ubicándose cerca de los 680 puntos, el nivel más bajo desde julio.
“Los bonos reaccionan con impresionantes subas promedio del 20%, lo cual derrumba el riesgo país, ya que este favorable escenario político potencia las chances de una acelerada convergencia con la región”, explicó Gustavo Ber, economista del Estudio Ber.
El S&P Merval, en tanto, trepó más de 20% en pesos, mientras que los ADR de bancos argentinos en Wall Street registraron ganancias de hasta 50% en dólares.
La caída del riesgo país tiene implicancias directas para la posibilidad de financiamiento internacional. Con un riesgo país por debajo de 700 puntos básicos, el Gobierno podría volver a emitir deuda en mercados internacionales a tasas cercanas al 8% anual en dólares, algo que no se registra desde abril de 2018. Esta nueva deuda permitiría afrontar vencimientos de bonos Globales y Bonares sin comprometer reservas inmediatas del Banco Central.
“Si se mantiene el esquema de flotación administrada mientras se acumulan reservas, el Gobierno podría recuperar el acceso al mercado en los próximos meses, incorporando un escenario de seis años más de Milei con alta probabilidad”, señaló Max Capital en un informe.
La compresión del riesgo país se da en un marco de fuerte apetito por activos de mercados emergentes y con respaldo político internacional. El escenario favorable, sumado a un posible programa de recompra de deuda, genera expectativas de estabilización de tasas, inflación y dólar, consolidando un camino más predecible para las obligaciones financieras del país.
Para los analistas, el gran desafío ahora será traducir la ventaja política en reformas estructurales que fortalezcan la confianza de los inversores, fomenten la inversión extranjera directa y permitan mantener la estabilidad macroeconómica. Mariano de Rosa, de Más Inversiones, sostuvo que “solo queda ahora estabilizar y suavizar tasa de interés, inflación y dólar para encontrar un correcto orden en el pago de las obligaciones de 2026/2027”.
En caso de que se consolide este contexto de reducción del riesgo país, Argentina podría no solo refinanciar su deuda, sino también posicionarse para atraer capitales de largo plazo, con un impacto directo en la economía real. La clave será mantener la consistencia de políticas, asegurar reservas y sostener la credibilidad en los mercados.
Con este panorama, el riesgo país argentino podría ubicarse por debajo de los 700 puntos, un nivel que no se veía desde hace meses, marcando un hito histórico que refleja la euforia financiera ante el nuevo panorama político post elecciones.