River aprovechó los regalos de Newell's y ganó 2 a 0
Cuando todo pintaba para un 0 a 0, Mauricio Arboleda protagonizó dos bloopers y el Millonario se llevó un premio a la insistencia. Victoria rojiblanca por 2 a 0, con un muy eficaz “Juanfer” Quintero, que jugó un tiempo.
En una noche que parecía complicada, River terminó sobreponiéndose a las adversidades y se trajo una victoria importantísima de Rosario frente a Newell's.
Fue 2-0 con tantos de Juanfer Quintero y Robert Rojas en el segundo tiempo para seguir prendido en la tabla de posiciones de la Copa de la Liga Profesional.
A los 19' cuando el encuentro todavía seguía sin armarse, David Martínez tuvo que salir de la cancha: después de un choque con Armando Méndez, sintió un fuerte dolor en la rodilla izquierda (no podía pisar) e ingresó Jonatan Maidana, pasando González Pirez a jugar de segundo central.
Newell's le empezó a empiojar cada vez más el partido al Millonario y le impidió acercarse al área de Arboleda. Le tapó casi todos los huecos y apostó al juego brusco. Álvarez tenía que bajar constantemente a pivotear para que le llegue la pelota, Pochettino nunca pudo encontrar su lugar en cancha (arrancó por izquierda y terminó por derecha) y Barco, en su intento por gambetear y encarar, fue cortado siempre con falta.
El Millo salió con otra energía al segundo tiempo y ya con Juanfer en cancha (salió Pochettino), Enzo Fernández tuvo la más clara del partido. Centro atrás preciso de Elías Gómez y Enzo, casi como un penal en movimiento, abrió el pie para colocarla en el primer palo a contrapierna del arquero y la pelota dio en el poste. Con el correr de los minutos, River fue mejorando y ganando metros con y sin pelota, pero sin llevarse puesto a Newell's. Barco se involucró mucho más en el juego, se asoció constantemente con Elías Gómez (desbordó toda la noche) y Enzo Fernández estuvo igual de lúcido y activo que en el PT.
Y nuevamente, cuando el partido empezaba a caer en una meseta, la presión de Álvarez surtió efecto. Incansable Julián, como siempre, nunca dejó de ir a buscar y lo apuró a Arboleda. El arquero colombiano la reventó como pudo y la pelota le quedó a Juanfer. La podría haber parado, pero como los cracks siempre tienen un as bajo la manga, el 10 le dio como vino a la pelota y abrió el pie con una categoría notable para marcar el 1-0.
Minutos después, Barco volvió a conducir con cancha de frente, encaró hacia el medio y lo vio a Robert Rojas pasando al ataque por derecha, aprovechando que Newell's había quedado mal parado. Al igual que Juanfer, el Sicario le dio como vino pero esta vez con un poco menos de calidad. Poco importa... con ayuda de Arboleda, la pelota terminó entrando y se desató la locura en Rosario.
Cuidando el resultado, los dirigidos por el Muñeco fueron desgastando al rival, al que liquidaron en una ráfaga de fútbol. Barco se hizo cargo del equipo, Álvarez fue la bandera en la presión, Juanfer fue la claridad para buscar los espacios y Gómez fue la llave para sobreponerse por izquierda. Tres puntos de oro y así el Millo llegó a seis unidades en la Copa de la Liga, a uno del líder de la Zona A, Platense.