Sorprenden a otro radical catamarqueño en off side
Como antes el senador kirchnerista Miguel Pichetto puso en evidencia a Horacio Pernasetti, que cacarea en un lado, pero que pone los huevos en otro, ayer fue el turno de Oscar Castillo. Integra un grupo que entorna a Julio Cobos, pero para sorpresa de todos se apareció en Córdoba, en el acto de lanzamiento de Ricardo Alfonsín (¿?).
En nuestra provincia se conoce la “amplitud de criterio” de los principales dirigentes del radicalismo provincial. Con el pretexto de integrar un Frente Cívico, en el pasado apoyaron a Carlos Menem, Domingo Cavallo, Juan Llach, Fernando De la Rua, Octavio Bordón, Carlos “Chacho” Álvarez, Néstor Kirchner, Cristina Kirchner, Luis D’Elia y hasta Julio De Vido. Nunca se discriminó a nadie podría decirse.
Pero ese criterio amplio, que les permitió a las principales figuras del radicalismo local enriquecerse y mantenerse en sus puestos de privilegio, las ultimas semanas tuvieron los reproches morales, no mas que eso, de dirigentes nacionales que no ven con buenos ojos semejantes truculencias, aunque la escusa sea buena.
Hace poco el senador kirchnerista Miguel Ángel Pichetto puso en evidencia a Horacio Pernasetti, que había firmado de conformidad, un dictamen de la Auditoria General de la Nación en contra de la viabilidad del 82% móvil que la UCR nacional reclamaba en el Congreso.
Ayer el fue turno de otro radical catamarqueño de sufrir el escrache mediático. En este caso fue más grave, porque lo hizo el propio titular de la UCR nacional, Ernesto Sanz.
El sobrio senador mendocino, titular del Comité Nacional, era cuestionado por el cobismo por su asistencia al acto en Córdoba del Movimiento de Renovación Nacional (MORENA), que como se sabe promueve la precandidatura presidencial de Ricardo Alfonsín.
A los reproches del cubismo, Sanz respondió diciendo que "no podía faltar porque hubiera sido un hipócrita y esto me hace ganar en coherencia y en sinceridad"; "tengo la objetividad y ecuanimidad para incluir en el trabajo a todos los radicales" dijo.
Y para desbaratar las oscuras intenciones del entorno cobista, que comanda el “afamado” Enrique Nosiglia, Sanz los desafió poniendo en evidencia a Oscar Castillo, quien integra ese entorno cuestionado de Julio Cobos, pero que también asistió a Córdoba al acto de Alfonsín hijo.
Un verdadero contrasentido, aquí y en la China (bueno, no tanto aquí donde la prensa frentedependiente siempre destaca estas actitudes de presunta apertura democrática, y venden gato por liebre, como dicen en cualquier almacén).