Los mil tonos oscuros de la pobreza

El inolvidable cordobés “Polo” Giménez nos dejó una obra fantástica que nos habla –entre otras cosas – de “los mil distintos tonos de verde” de nuestros paisajes.  

POLITICA

La actualidad catamarqueña ostenta, lamentablemente, una realidad muy distinta. Con oscuras tonalidades que nos muestra la pobreza.

Desde la indigencia absoluta de la moral de los constructores de una vivienda que al cabo de seis meses de edificada presenta fallas inconcebibles, pasando por el vandalismo generalizado protagonizado por menores de edad o los accidentes ocurridos en el “canal de la muerte” por falta de cuidado de los mayores o la existencia de una treintena de personas encadenadas frente a la Casa de Gobierno durante más de treinta días son, a no dudarlo, muestras acabadas de una pobreza más que franciscana no sólo en lo económico sino en lo moral y espiritual.

Resulta penoso tener que señalar que hemos perdido los mejores valores que pueden adornar  a los individuos empezando por el respeto, la decencia, la honestidad, los hábitos de trabajo, el cumplimiento del deber, la educación, el amor por la tierra en que nacimos o vivimos, la obediencia a  la ley, el afecto al docente y el respeto a los símbolos patrios.

Si se trata de conducir automotores la pérdida del respeto por las normas vigentes es causa de muerte con harta frecuencia.

En vastos sectores se tiene la impresión de que somos una masa informe, casi inanimada, que sólo responde a los estímulos de la dádiva oficial y funciona cada vez que hay elecciones votando por el que indiquen los punteros de turno. El razonamiento, por elemental y escaso que sea, no existe. Allí se funciona como en “estado de coma inducido”.

Y hay situaciones que asombran por sus características como son los treinta encadenados que ya llevan más de treinta días sosteniendo una singular protesta frente a la Casa de Gobierno.

Por lo que se sabe, se trata de personas que fueron beneficiarios del Plan Jefes y Jefas de Hogar que contraprestaban servicios en el área de maestranza en algunas escuelas. Los años de servicios prestados en estas condiciones oscilarían entre los 3 y los 12.

Un caso de extrema pobreza institucional, laboral y asistencial por parte del Estado que emplea personal “en negro” y a la hora de un posible blanqueo, las supuestas vacantes son ocupadas por personas ajenas a las escuelas.

La reacción de estos no docentes consistió en encadenarse en la Plaza 25 de Mayo, en frente de la Casa de Gobierno, en espera de ser “atendidos” por el Gobernador o –de última-, por el ministro. Los únicos aptos para brindar las soluciones que exige el grupo.

No es del caso detallar el “mecanismo” que opera en esta protesta. Los encadenados cumplen con sus obligaciones en las escuelas, De tenerlo, no pierden el “presentismo”. Todo por ciento cincuenta pesos mensuales.

Abundan los casos motivados por falta de vivienda, problemas en los servicios de transporte automotor, la sistemáticamente negada crisis energética, los problemas del agua, las obras paradas por falta de fondos, etc, etc.

Inconcebible en una provincia que recibe ingresos multimillonarios muchos de los cuales tienen destino desconocido. Carecerían de afectación presupuestaria. Es “plata dulce” o “fondos en negro”.

Y la gran pregunta que se hace la gente ¿”Hasta cuándo”?

La respuesta habrá que buscarla en las urnas, cuando haya elecciones y no estemos en estado de coma.

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