Las ventas minoristas cayeron 7,7% en septiembre
Es el noveno mes consecutivo en que las ventas bajan agresivamente, en una tendencia que comenzó a principios de año y no muestra por ahora señales de cambio.
Confederación Argentina de la Mediana Empresa confirmó que
las cantidades vendidas por los comercios minoristas cayeron por noveno mes
consecutivo, al registrar un retroceso anual de 7,7% en septiembre. Todos los
rubros sin excepción cayeron en el mes en la comparación anual.
Septiembre fue un mes muy tranquilo. El público miró pero
compró poco y, aunque las posibilidades de financiamiento en cuotas sin interés
ayudaron, especialmente el programa Ahora 12 para productos nacionales, mucha
gente prefirió mantenerse fuera del mercado de consumo para acomodar sus deudas
con tarjetas y racionalizar sus gastos.
Los comercios de algunos rubros como indumentaria, textiles,
calzados, jugueterías, joyerías, bazares, o mueblerías lanzaron ofertas
tentadoras para generar liquidez, logrando con eso captar algo más de demanda,
pero aun así las ventas fueron débiles y las posibilidades de competir con las
ofertas agresivas de las grandes cadenas de hipermercados fueron escasas.
En números
Las caídas anuales más pronunciadas en el mes ocurrieron en:
'Electrodomésticos y artículos electrónicos' (-16,8%), 'Neumáticos' (-12,4%),
'Ferreterías' (-10,9%), 'Textil e indumentaria' (-9,6%) y 'Materiales para la
construcción' (-7,9%). A diferencia de agosto no hubo ningún rubro en alza.
Como noticia positiva, sobre fin de mes comenzó a observarse
más de gente en los locales, aunque no lo suficiente como para anticipar un
cambio de tendencia en octubre.
Con el resultado de septiembre, las ventas minoristas
medidas en cantidades registraron una tasa de caída promedio anual de 6,8% en
los primeros nueve meses del año.
Los rubros más afectados
El rubro más resentido continuó siendo 'Electrodomésticos y
artículos electrónicos', donde las ventas bajaron 16,8% anual (medidas en
cantidades). Los locales se movieron durante todo el mes con muy poca gente.
Sobre fin de septiembre hubo más consultas pero no alcanzaron a traducirse en
más ventas.
En general, al ser productos de mayor valor son los que más
postergados se ven en épocas recesivas como la actual, donde la gente posterga
esas compras. Incide que el mes encontró a las familias con poco resto
financiero y sus tarjetas de crédito con altos montos de consumo. Hubo intentos
de compras que quedaron truncos por falta de límites en las tarjetas y compras
que se fraccionaron con más de un medio de pago.
En 'Indumentaria', las cantidades vendidas tuvieron una baja
anual de 9,6% y acumulan una tasa de caída promedio anual de 7,3% en el año. El
mercado se movió principalmente con cazadores de oferta que aprovecharon los
descuentos y ofertas especiales, que alcanzaron los comercios en la búsqueda de
liquidez para pagar sueldos y gastos corrientes. Lo mismo sucedió en el rubro
'Textil-blanco', donde las cantidades vendidas cayeron 7,7% en el mes y
acumulan un retroceso anual promedio de 7,2% en el año.
Otros rubros muy afectados fueron los vinculados al de la
construcción. La venta de 'Materiales para la construcción' cayó 7,9% anual en
el mes, la de 'Materiales eléctricos' bajó 9,2% y 'Ferreterías' (-10,9%).
En mueblerías, en tanto, se observaron las tasas de caídas
anuales más bajas, en buena medida por los precios atractivos que lanzaron
algunos comercios que liquidaron mercadería para generar movimiento y renovar
modelos. Así, las cantidades vendidas de 'Muebles de oficinas' cayeron 4,1%
anual y las de 'muebles para el hogar' (-3,9%). De todos modos hubo mucha
dispersión de precios entre los diferentes comercios consultados, en algunos
casos con desplomes muy profundos y en otros con repuntes suaves.
En 'Alimentos y bebidas' las cantidades vendidas se
derrumbaron 3,1% anual frente al año pasado, empujadas especialmente por el
menor consumo de bebidas. En alimentos la venta también fue muy controlada pero
se mantuvo más estable. La gente continuó buscando segundas y terceras marcas,
o haciendo más compras controladas, ayudando de esa manera a los comercios de
barrios. Pero al mismo tiempo las empresas del rubro deben competir con las
ofertas agresivas que lanzan de viernes a domingo los hipermercados para atraer
público y eso les quita consumo, ya que no tienen capacidad de igualar esas
promociones. Aun así, hay muchos precios que se consiguen más baratos en los
comercios chicos y las familias están atentas a eso.