Zitelli pretende ser “gendarme laboral”
El diario El Ancasti y su propietario Silvestre Zitelli pretenden convertirse en los “gendarmes” de la actividad sindical en la provincia, pero no para alentarla, ni mucho menos dotarla de mejores posibilidades y expectativas en beneficio del amplio sector de los trabajadores organizados, sino para acallarla y, si le fuera posible, eliminarla de la faz de la tierra; al menos en Catamarca.
Su última y premeditada acción apareció publicada en la sección “Cara y Cruz” de su panfletario medio, el sábado 7 de mayo, bajo el título “Sorpresivo llamado a elección sindical”, con la que intentó objetar el proceso electoral del Centro Empleados de Comercio (CEC) de Catamarca, que determinó la reelección del compañero Roberto Antonio González al frente de ese gremio.
Utilizando, como siempre, chicanas y torcidas interpretaciones de medios nacionales, como el citado en su artículo: el diario La Nación, que tampoco se caracteriza por su franqueza y objetividad hacia el movimiento obrero, El Ancasti mezcló la elección nacional de los mercantiles y un recurso rechazado en aquel ámbito, que determinó postergar aquellos comicios, con el acto transparente y de amplia participación que aquí ratificó la ejemplar conducción del CEC en la figura del compañero González.
Zitelli y El Ancasti, por más que se rasguen las vestiduras y publiquen las engañosas declamaciones de la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa), para –supuestamente- “defender y promover la libertad de expresión, porque sin ella no puede haber verdadera democracia”, no tienen ni siquiera idea del desenvolvimiento de los gremios en Catamarca, porque por decisión empresaria lo niegan sistemáticamente. El Ancasti no publica, ni da cabida, a ninguna información relacionada con la actividad de los sindicatos, excepto que sea para desprestigiarlos por algún conflicto, o alguna puja propia del accionar en defensa de los derechos e intereses de sus afiliados.
Por eso El Ancasti se “sorprende” y no sabía que había elecciones en el CEC, como “desconoce” que el de los mercantiles es uno de los gremios de mayor predicamento en la provincia, con representación en todos los ámbitos de la comunidad comercial de la provincia, incluido todo el interior catamarqueño. Y hasta obcecadamente se niega a admitir sus conquistas, como la de contar con una de las obras sociales OSECAC (Obra Social de Empleados de Comercio y Actividades Civiles) más importantes del país; de disponer de consultorios médicos y farmacia propios; o la de contar con uno de los complejos polideportivos (canchas de fútbol, canchas de voley, asadores, pileta de natación, etc.) más amplios y confortables para regocijo de toda la familia mercantil y la población en general. Allí mismo, en ese predio de San Antonio (Fray Mamerto Esquiú), funciona una Escuela de Fútbol Infantil gratuita para centenares de niños y todos los sábados abre sus puertas para el desarrollo de la Liga de Veteranos de Fútbol, en paralelo con la Liga Mercantil que los domingos nuclea la confraternidad entre todos los compañeros empleados del sector. De eso “no conocen” Zitelli y El Ancasti, porque no lo publican en las páginas de su pasquín de la “libertad de expresión”.
Y, por eso se “sorprenden”, aunque en el mismo texto debieron admitir “las elecciones mercantiles están habilitadas” tras el rechazo judicial a las objeciones sobre la confección de los padrones en el orden nacional, que, por otra parte, en nada afectaban los comicios en Catamarca.
La última verdad, como decía Perón, es la realidad, esa que niegan permanentemente Zitelli y El Ancasti, distorsionando la información, particularmente, cuando atañe al movimiento sindical, al que sin éxito pretenden silenciar como si fueran los “guardianes” o los “vigilantes” de todo lo que pasa en Catamarca. Pero no lo lograrán, aunque –como ahora ya hay “noticias”- estén lanzados a seducir al poder político entrante que encabeza la compañera gobernadora electa Lucía Corpacci, proponiéndole “nombres” para la conformación de una Justicia adicta a sus mezquinos intereses, que, seguramente, no coinciden con los de los trabajadores, ni del pueblo en su conjunto.
El pasado de Zitelli por los tribunales es ampliamente conocido, desde cuando vació NORUZI para no quedar “pegado” con los fraudes que significaron el desastre del Bº Parque América o los sobreprecios de la “Obra del Siglo” o los más escandalosos pleitos de “polleras” con amenazas a mujeres indefensas, incluidas una menor de edad, entre otros hechos conocidos; por eso siempre necesita “protección”. En cambio los trabajadores organizados nos movemos a la luz del día, con nuestras actividades que deben ser prolijas y transparentes, porque antes que a nadie –y menos a Zitelli y El Ancasti- debemos responderles a los primeros y únicos fiscales de nuestros actos, que son nuestros afiliados. Y, afortunadamente, para ello contamos en Catamarca con la existencia de otros medios de prensa, verdaderamente libres e independientes, que –sin condicionamientos- disponen de espacio para divulgar la actividad sindical, ya sea por sus aciertos, como por sus defectos.
De allí que, a la par de solidarizarnos con el compañero Roberto Antonio González y todos los trabajadores mercantiles de la provincia ante este innecesario y ladino ataque, repudiamos una vez más el accionar malicioso de Zitelli y El Ancasti, en su perversa, aunque infructuosa, prédica de intentar desprestigiar al movimiento obrero.
CONFEDERACION GENERAL DEL TRABAJO DELEGACION REGIONAL CATAMARCA
Pedro Armando Carrizo
Delegado Regional C.G.T.
Delegación Regional Catamarca