Segura admitió no contar con un plano exigido por la comuna y con un trámite en la AFIP, pero explicó que todo se debe a la demora del juicio sucesorio del terreno donde está emplazado el emprendimiento turístico.
Segura indicó que el día de la clausura, el personal que acudió –acompañado de la policía- adujo que la laguna no ofrecía seguridad a los visitantes, quienes se encontraban virtualmente en peligro.
“Más allá de los argumentos, lo cierto es que la realidad es otra; yo tengo todas las medidas de seguridad correspondientes, es cierto que falta un plano y trámite en la AFIP, pero todo se debe a que el predio está con un juicio sucesorio”, explicó Segura en diálogo con Radio Valle Viejo.
Seguidamente calificó el accionar municipal como un “atropello”. “Esto me lastima, porque fue un atropello lo que hicieron. Nos sacaron como si estuviéramos cometiendo un delito”, se quejó, indignado.
Segura dijo que concurrirá a la Municipalidad con parte de su staff de empleados, a exigir una explicación y a intentar destrabar la situación, que lo perjudica.
“Hace más 15 años que vengo trabajando en la laguna, in ayuda, sin crédito, todo lo hice a pulmón, para que el departamento tenga algo lindo”, señaló.