Un hombre de 42 años identificado como José Sixto Torrén, hermano del futbolista de Argentinos Juniors, Miguel Torrén, fue acribillado a tiros en un pasillo ubicado junto al tejido perimetral de la Unidad Penitenciaria Nº 5, en el extremo Oeste de Rosario. El hecho ocurrió el sábado por la noche cuando los sicarios, que se desplazaban en dos motocicletas, llamaron a la víctima y, al asomarse, fue recibido con una ráfaga de disparos.
El cuerpo de José Sixto Torrén presentaba diez impactos de bala, cinco en el tórax y otros cinco en la espalda (que corresponden al ingreso y egreso de las balas), según informaron los investigadores policiales. Peritos forenses recolectaron cinco vainas servidas en la escena, las cuales serán analizadas para determinar el calibre del arma utilizada.
Este suceso marca el cuarto hermano del futbolista de Argentinos Juniors que pierde la vida en circunstancias violentas.
El fiscal Patricio Saldutti, a cargo de la Unidad de Homicidios Dolosos, ha tomado las riendas de la investigación y ha ordenado a la División de Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) recopilar testimonios de los vecinos y revisar las cámaras de seguridad tanto de la cárcel como de la zona donde ocurrió el crimen.

Grandes obstáculos en su vida
En 2021, Torrén habló sobre las muertes de sus hermanos. “Son golpes durísimos. Es mi familia, por más que ahora esté lejos, las cosas te chocan. Nosotros tuvimos una infancia muy difícil, cuando tenía dos meses a mi mamá le agarró corriente con un ventilador de piso y falleció. Mi viejo nos tuvo que criar a los seis, se rompía el lomo laburando y después cada uno va creciendo, elige cómo vivir, qué quiere hacer de su vida y de su futuro”, dijo en una entrevista.
“Gracias a Dios, a mí se me cruzó una familia muy buena que me ayudó a salir de la situación difícil que estaba pasando, el fútbol me ayudó a salir de un barrio complicado, allá en Rosario está cada vez más complicado. Pude progresar, armar mi propia familia, con mi señora y mis tres hijos, y tengo que mostrarles que son obstáculos, que no se los deseo a nadie, pero que pueden llegar a pasar por situaciones similares y hay que aferrarse a la familia y sacar fuerzas de donde sea…”, agregó.
Al mismo tiempo, habló de su relación con sus sobrinos. “Hablamos, trato de aconsejarlos para que hagan las cosas bien y ojalá puedan entender que estar en la calle no es fácil, más como está hoy la situación en Rosario. No se puede vivir, ya no es más como antes, hay mucha gente que hace maldades, no te podés sentar en la vereda a tomar mates con tu familia o una gaseosa con tus amigos porque puede pasar cualquier cosa y lo más triste es que nadie hace nada. Da mucha bronca la impunidad y así, lamentablemente, las cosas van a seguir pasando”.
“Está a la vista que todos los días pasa algo nuevo… Pero me quedo con la hermosa familia que tengo. Aunque es difícil, voy a seguir por ellos…”, cerró el defensor de Argentinos Juniors.
Fuente: Diario Infobae