Casi 12.000 empresas cerraron desde la llegada de Javier Milei
En menos de un año, la economía argentina ha sufrido un golpe profundo que pocos habían anticipado: el cierre de casi 12.000 empresas.
La gestión de Javier Milei, marcada por un enfoque radical en el ajuste fiscal y la lucha contra la inflación, parece haber tenido un impacto mucho más amplio de lo esperado. ¿Quiénes son los más afectados? Pequeñas y medianas empresas, los motores de la economía local, que hoy enfrentan una crisis de la que pocos hablan.
Según un informe del Centro de Economía Política (CEPA), desde la asunción de Milei como presidente, 11.931 empresas han echado el cierre. Lo alarmante no es solo la cifra, sino el hecho de que el 99,5% de estos cierres corresponden a compañías con menos de 500 empleados. Es decir, los que más aportan al empleo en el país están siendo arrasados por una situación económica que parece no dar tregua.
Sectores en declive: la construcción y el comercio, los más golpeados
Los sectores más afectados por este cierre masivo de empresas incluyen la construcción, el comercio mayorista y minorista, el transporte y los servicios profesionales. En particular, la construcción ha sufrido una pérdida alarmante del 6,5% en el número de empleadores, lo que se traduce en más de 85.000 puestos de trabajo perdidos. Esta caída en la cantidad de empresas y empleadores ha sido un factor clave en la disminución del empleo registrado: 215.981 puestos de trabajo fueron eliminados entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024.
La cifra es aún más dramática si se considera que en la construcción, por ejemplo, casi el 18% de los despidos provinieron de ese sector. Las pequeñas y medianas empresas, aquellas que luchan día a día por sobrevivir, son las que han sufrido más: mientras que el 99,5% de los cierres corresponden a empresas de menos de 500 empleados, las grandes empresas, a pesar de sufrir menos cierres, fueron responsables de la mayor pérdida de puestos laborales.
El desempleo: un mal creciente
A nivel macroeconómico, el desempleo en la Argentina ha escalado a un 6,9% en el tercer trimestre de 2024, un incremento alarmante del 1,2% respecto al mismo período del año anterior. Esto ha significado que 300.000 personas se han sumado a las filas de los desocupados. Y no solo eso: el subempleo también ha crecido un 18%, reflejando una precarización cada vez mayor de la fuerza laboral.
Aunque se reportaron algunas mejoras en ciertos indicadores en los últimos meses del año, la tendencia general parece indicar que los efectos del ajuste se siguen sintiendo en el bolsillo de los argentinos, y particularmente en aquellos que dependen de empleos en empresas más pequeñas.
Una economía en crisis: ¿hacia dónde vamos?
Lo que parecía una estrategia económica enfocada en la austeridad, hoy está dejando a un sector de la sociedad más vulnerable y sin recursos para enfrentar lo que se viene. La falta de políticas eficaces para acompañar el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, junto con el aumento en la desocupación y el subempleo, genera un panorama incierto para el futuro cercano.
El cierre masivo de empresas y la pérdida de puestos de trabajo no solo pone en riesgo la estabilidad de miles de familias, sino también la capacidad de la Argentina de generar un crecimiento económico sostenible. ¿Es esta la cara del ajuste que esperábamos? ¿Cuál será el costo social de esta estrategia económica que, hasta ahora, parece haber pasado factura a los que menos tienen?
Las respuestas a estas preguntas son cruciales para entender hacia dónde se dirige la economía argentina bajo la presidencia de Javier Milei. Sin un rumbo claro, la incertidumbre y la pérdida de empleo podrían continuar erosionando la base productiva del país.