Crece la preocupación en el sector avícola por el riesgo sanitario y productivo

La industria avícola argentina encendió las alarmas ante el impacto que podría generar la falta de un plan de vacunación contra la gripe aviar, una situación que, según advierten desde el sector, pone en riesgo la gran mayoría de la producción destinada al consumo interno.

ECONOMIA

Desde la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) señalaron que la decisión de no aplicar la vacuna contra la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP) responde a la intención de preservar los mercados de exportación. Sin embargo, remarcaron que esa estrategia prioriza apenas una pequeña porción del total producido, mientras deja expuesto al grueso del sistema productivo nacional.

En ese sentido, indicaron que el segmento exportador representa solo un porcentaje reducido de la producción total, mientras que la gran mayoría se destina al mercado interno, que sería el principal afectado ante eventuales brotes de la enfermedad.

El presidente de la entidad, Javier Prida, cuestionó la lógica de la medida al señalar que la situación actual genera una paradoja: si el país no vacuna y aparecen casos, se pierden mercados; pero si se decide vacunar, también podrían cerrarse exportaciones por esa razón.

Además, advirtió sobre las consecuencias directas para los productores. En caso de detectarse un brote, las normativas vigentes obligan al sacrificio total de las aves afectadas, lo que implica la pérdida del capital de trabajo y deja a los trabajadores sin sustento, sin contemplar mecanismos de indemnización.

El reclamo del sector se intensificó tras la detección de focos de gripe aviar por parte del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria en distintas localidades del país, lo que reavivó el temor a una expansión del virus.

Desde CAPIA consideraron que la estrategia de “no vacunar” ha quedado desactualizada frente a lo que ocurre en otros países, donde ya se implementan campañas de inmunización para proteger la producción. En ese marco, alertaron sobre una “asimetría” en la toma de decisiones que podría comprometer la estabilidad del sector.

Particularmente, remarcaron la vulnerabilidad del sector de producción de huevos, donde un solo brote puede implicar la eliminación total de las aves en una granja, con pérdidas económicas significativas y consecuencias laborales inmediatas.

Como alternativa, la entidad propuso avanzar con un esquema de vacunación focalizado en aves de ciclo largo, lo que permitiría resguardar la sanidad del rodeo nacional y garantizar el abastecimiento interno, al tiempo que habilitaría negociaciones específicas con mercados externos.

Desde la cámara insistieron en que priorizar la sanidad animal resulta clave para sostener la actividad y evitar una crisis mayor, advirtiendo que la falta de acción podría derivar en la desaparición progresiva de productores y afectar el acceso a una de las principales fuentes de proteína animal en la dieta de los argentinos.

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