El gobierno posterga la quita total de los subsidios a las tarifas de luz y gas

La Secretaría de Energía, a cargo de María Tettamanti, ha dado a conocer importantes medidas para el futuro de las tarifas de luz y gas en Argentina.

ECONOMIA

En un evento reciente, la funcionaria anunció que el gobierno está trabajando en un nuevo esquema de subsidios, que se implementará bajo un mecanismo similar a una tarifa social. Este sistema entrará en una fase de transición que se extenderá hasta abril de 2025, y se espera que contemple un bloque mínimo subsidiado para aquellos que más lo necesiten, con el objetivo de que el costo real de producción, transporte y distribución de los servicios se refleje progresivamente en las tarifas.

Tettamanti detalló que este cambio tiene como meta que, a medida que los usuarios superen el bloque subsidiado, paguen tarifas más cercanas a los costos reales. Sin embargo, el esquema de segmentación actual en categorías N1, N2 y N3 se mantendrá durante el período de transición, y se prevé que la tarifa focalizada se aplique finalmente de manera más específica, adaptándose a las necesidades y diferencias de consumo según las características climáticas de cada región del país.

La expansión de la infraestructura eléctrica

Además de los cambios en las tarifas, Tettamanti adelantó que el gobierno lanzará este mes la primera licitación para un ambicioso plan de expansión de las líneas de transporte de alta tensión. Este proyecto inicial se llevará a cabo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y demandará una inversión estimada en 1.000 millones de dólares. Esta expansión busca fortalecer la infraestructura eléctrica del país y garantizar un suministro de energía más eficiente y confiable para el futuro.

Revisión Tarifaria Integral (RTI)

En cuanto a la Revisión Tarifaria Integral (RTI) quinquenal, Tettamanti comentó que el proceso ya ha comenzado, aunque los avances en el sector del gas natural han sido limitados. Esta revisión tiene como objetivo asegurar que las tarifas sean justas y razonables, cubran los costos de producción y distribución y garanticen una rentabilidad adecuada para las empresas del sector.

A pesar de la importancia de esta revisión, la funcionaria evitó dar fechas específicas sobre la implementación del ajuste tarifario, indicando que el proceso se realizará de forma gradual, tal como ocurrió en la RTI de 2017. La Secretaria dejó en claro que el ritmo de la revisión dependerá de las circunstancias y de la infraestructura disponible para implementarla de manera eficiente.

Expectativas y desafíos

Las medidas anunciadas buscan equilibrar el costo de los servicios públicos con las realidades económicas de las familias argentinas, tomando en cuenta las distintas necesidades del consumo energético de cada región. Sin embargo, el desafío radica en cómo se implementarán estos cambios sin generar un impacto negativo en los sectores más vulnerables, quienes dependen de los subsidios para hacer frente a los altos costos de la energía.

A medida que el gobierno avanza en estos planes, los próximos meses serán claves para observar cómo se desarrollan los cambios tarifarios y si el nuevo esquema de subsidios logra su objetivo de hacer más accesibles los servicios básicos para todos los argentinos.

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