Ginocchio y Saadi proponen homenajear a la OIT en su centenario
Los diputados Silvana Ginocchio y Gustavo Saadi presentaron un proyecto de ley por el que solicitan que se declare a 2019 como “Año de las garantías laborales y el diálogo social – Centenario de la OIT”.
El objetivo de la ley es “la difusión, promoción y reflexión de las normas, valores y principios de la Organización Internacional del Trabajo -OIT-, la importancia del trabajo decente y de las garantías laborales universales, como del diálogo social”, en el contexto actual y frente a nuevos desafíos.
Una de las consecuencias de este tipo de leyes es que se use la consigna en los encabezados de todos los documentos emitidos por el Estado. Otra, la difusión de la historia, los principios y los logros de la OIT, que ha desempeñado a través de los diferentes contextos históricos un papel ejemplar.
La OIT nació el 11 de abril de 1919, como un espacio de compromiso con la justicia social y la necesidad de adoptar un “régimen de trabajo realmente humano”, en un contexto histórico de agitación, transformaciones y finalización de la Primera Guerra Mundial, con el Tratado de Versalles.
Desde su creación, a través del tripartismo (Gobierno, empleadores y trabajadores), ha promovido derechos sociales y laborales, el empleo, la protección y el diálogo social a escala internacional, en la lucha contra la pobreza con normas que funcionan como estándares globales, y que han tenido por fin mejorar la calidad de vida de millones de personas.
“Su accionar hizo foco, y lo continúa haciendo, en la pobreza, en tanto la pobreza extrema y la pobreza relativa afectan a la persona humana en su dignidad, al privarla de condiciones básicas para vivir decentemente -dice el proyecto-. Y el trabajo es alimento, es calidad de vida, es oportunidad, desarrollo y paz para una sociedad".
La OIT “inicia su segundo siglo de existencia trabajando en el objetivo universal que los seres humanos tengan derecho a perseguir su bienestar material y desarrollo espiritual en condiciones de libertad y dignidad, seguridad económica y en igualdad de oportunidades en el mundo del trabajo”, afirma el proyecto redactado por Ginocchio.
Hacia el trabajo decente: Juan Somavía, Director General de la OIT, incluyó en 1998 el concepto de “trabajo decente”, que “busca expresar ni más ni menos que la concreción de principios y derechos fundamentales en el trabajo.
El proyecto recuerda que, en 2015, “la Asamblea General de ONU convirtió en elementos centrales de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible al trabajo decente y sus cuatro pilares: creación de empleo, protección social, derechos en el trabajo y diálogo social del Programa Trabajo Decente”.
En los fundamentos del proyecto, se destaca el papel crucial del organismo para actuar como guía frente a las nuevas perspectivas y desafíos del mundo del trabajo, como lo son la tecnologización, la globalización, los cambios demográficos, como la necesidad de tomar conciencia y trabajar en la difusión del significado del trabajo decente y sostenible, para avanzar hacia la estabilidad social y estimular el progreso económico.
Destaca el proyecto el Informe de la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, “Trabajar para un futuro más prometedor” realizado por expertos convocados por el director de OIT con motivo de los 100 años. Dicho informe, en función de las trasformaciones que operan en el mundo del trabajo, formula recomendaciones, y reivindica, la labor de la OIT al considerar que “la constitución de la OIT sigue siendo el contrato social universal más ambicioso de la historia". Propone un programa centrado en las personas con tres ejes de actuación: 1.- aumentar la inversión en las capacidades de las personas, 2.- aumentar la inversión en las instituciones del trabajo, 3.- incrementar la inversión en trabajo decente y sostenible, instando a los países a asumir responsabilidades en la construcción de un futuro de trabajo justo y equitativo, con estrategias y dialogo social.
Con esta declaración se pretende la toma de conciencia, reflexión y difusión no solo de la centenaria labor de OIT, sino también del significado del trabajo decente y sostenible en las actuales circunstancias, que tiene como implicancia la necesidad de trabajar en el diálogo, la articulación de las políticas macroeconómicas con las políticas sociales y laborales para avanzar hacia una sociedad con espacio para todos y de todos, con generación de oportunidades de empleo, con desarrollo y justicia social, tan necesaria para la consecución y mantenimiento de la paz y la seguridad.