Nafta con más etanol: qué puede producir en el auto la nueva medida del Gobierno
El Gobierno nacional autorizó a las empresas petroleras a aumentar el porcentaje de bioetanol en las naftas como una estrategia para amortiguar el fuerte incremento en el precio de los combustibles, impulsado por el contexto internacional y la guerra en Medio Oriente.
En lo que va de marzo, la nafta súper registró subas cercanas al 18%, ubicándose muy cerca de los $2.000 por litro, y las proyecciones indican que la tendencia podría continuar en alza.
Más bioetanol en la mezcla
A partir de esta nueva disposición, las refinadoras podrán elevar el corte de bioetanol hasta un máximo del 15%, cuando hasta ahora el límite obligatorio era del 12%.
Para habilitar este cambio, el Gobierno realizó un ajuste técnico en el límite de oxígeno permitido en los combustibles líquidos, llevándolo al 5,6%. Según se indicó oficialmente, esta modificación responde exclusivamente al incremento del bioetanol, sin incorporar otros compuestos.
¿Afecta al motor?
Uno de los puntos centrales es que el aumento del porcentaje de bioetanol no representa riesgos para los vehículos. Los motores actuales están diseñados para funcionar con este tipo de mezclas sin necesidad de adaptaciones.
El bioetanol actúa como un aditivo oxigenante, lo que mejora la combustión y reduce emisiones contaminantes como el monóxido de carbono. Además, posee un nivel de octanaje más alto que la nafta tradicional, lo que favorece una detonación más eficiente y controlada.
Rendimiento y consumo
Sin embargo, el bioetanol tiene una menor capacidad energética que la nafta, lo que puede traducirse en un leve aumento del consumo. Es decir, el vehículo podría recorrer una distancia ligeramente menor con la misma cantidad de combustible.
De todos modos, con el incremento del corte del 12% al 15%, esa diferencia será prácticamente imperceptible para la mayoría de los usuarios.
La referencia de Brasil
Un ejemplo claro es el caso de Brasil, donde el uso de bioetanol está ampliamente extendido. Allí, la nafta puede contener hasta un 30% de etanol y la mayoría de los vehículos están preparados para utilizarlo incluso en estado puro.
En ese país se utiliza la llamada “regla del 70%”: el etanol conviene si su precio es igual o menor al 70% del valor de la nafta, ya que su menor rendimiento se compensa con el costo más bajo.
Impacto de la medida
En el caso argentino, el aumento del corte busca reducir la dependencia del petróleo y ofrecer una alternativa para contener los precios.
Para los conductores, el cambio no implicará riesgos mecánicos y el impacto en el consumo será mínimo, aunque forma parte de una estrategia más amplia para enfrentar la volatilidad del mercado energético internacional.