PASO vs. hijos de la rosca
¿Hay quienes comienzan a operar para que las PASO no se apliquen en nuestra provincia? Si, son radicales, peronistas y kirchneristas que le temen a las urnas, por eso siempre buscaron ser designados dedo.
La propuesta concreta del oficialismo provincial de
institucionalizar el sistema de Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias
(PASO) comienza a encontrar discursos que seguramente obstaculizarán su
tratamiento y aprobación legislativa.
La propuesta que constituye un avance institucional en
nuestra provincia, como era lógico de esperar, choca ya con el interés de
quienes no pretenden ningún avance; son los mismos radicales, peronistas y
hasta kirchneristas que nunca prefirieron las internas partidarias.
El ejemplo más claro de esa postura indigna, la brinda el
radicalismo catamarqueño, que antes del anuncio de Lucia Corpacci se
pronunciaba a favor, pero que ahora ha salido a anteponer al tratamiento de las
PASO una reforma general del régimen electoral provincial. Es claro que el
ánimo es trabar la aprobación de las PASO.
Es que el radicalismo legislativo lo comandan los
representantes del castillismo y el brizuelismo, facciones que privaron a la
UCR de democracia interna los últimos 25 años; a esos sectores las PASO los
priva de la posibilidad de las listas de candidatos surgidos del "consenso”, de
dos o tres, no del consenso legitimo de los afiliados.
Pero también en el otro lado del mostrador hay quienes ven
en las PASO un peligro inminente. En el peronismo y en el kirchnerismo hay
dirigentes que nunca se animaron a participar de una elección interna, que
nunca respetaron los resultados de las elecciones que se hicieron, son los que
animaron las intervenciones del PJ en el pasado.
Esos dirigentes siempre fueron candidatos del kirchnerismo o
del peronismo, pero surgidos, como en el radicalismo de Castillo y Brizuela del
Moral, del consenso de las mesas chicas, de aquí o de Buenos Aires.
La crónica periodística comenzó ya a levantar sus
consideraciones, hablan de la necesidad del financiamiento de las PASO o de la
conveniencia, o no, del voto de los menores de 18 años; ya encontraran pronto
nuevos argumentos que según ellos es preciso sumar al debate, pero a no
confundirse, los procesos electorales abiertos, donde lo que pesan son los
votos, no otra cosa, no son sus anhelos.