“Quedó demostrado que fue una masacre contra gente desarmada”
“La Obra” - Asociación de Ex Presos Políticos, Familiares y Amigos de Detenidos-Desaparecidos, en ejercicio de la memoria a 40 años del hecho, recuerda que “la llamada “Masacre de la Capilla del Rosario” fue una ejecución contra gente desarmada, que fue ordenada por el segundo jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, general Antonio Vaquero.
Las autopsias y testimonios acreditan que 14 guerrilleros
fueron acorralados y asesinados salvajemente, luego de rendirse ante la
superioridad numérica de las fuerzas policiales y militares”.
En un documento dado a conocer a la prensa, la asociación
civil de defensa de los derechos humanos recuerda que "el Tribunal del Juzgado
Oral Federal, integrado por Juan Carlos Reynaga, Gabriel Eduardo Casas y Carlos
Jiménez Montilla, mediante sentencia del 8 de octubre de 2.013 condenó a
prisión perpetua por el fusilamiento del 12 de agosto de 1974 de 14 integrantes
del PRT-ERP, a Carlos Eduardo del Valle Carrizo Salvadores, Mario Nakagama y
Jorge Ezequiel Acosta, por los delitos de "homicidio calificado, agravado por
alevosía y por el concurso de dos o más personas en 14 hechos”.
En el texto difundido a través de los medios de
comunicación, la organización no gubernamental reseña pormenores del intento de
copamiento, los fusilamientos, las denuncias y la investigación que se llevó a
cabo en los estrados de
El intento de copamiento y los fusilamientos
El 12 de agosto de 1974 en la quebrada de los Walther”,
cerca de
La masacre ocurrida en el "Cañadón de los Walther”, como se
conoce al lugar ubicado al oeste de la ruta provincial Nº 1 y a unos
Denuncias e investigación
En rigor, lo de los fusilamientos y las torturas a los
detenidos forma parte de una denuncia presentada a
Marca, Rípodas, Marcolli y Díaz Martínez, posteriormente
detenidos, permanecieron en prisión hasta 1984. Frondizi y Curuchet fueron
asesinados por la banda paramilitar "Las Tres A”. La denuncia fue archivada en
el contexto de la represión en el inicio del terrorismo de Estado, pero sí
fueron juzgados y condenados por el fuero federal trece guerrilleros capturados
en las inmediaciones de Capilla del Rosario, en un proceso judicial que como
todos los llevados a cabo durante la dictadura militar vulneró el derecho de
defensa en juicio: sólo se les hizo saber que habían sido condenados.
Recién en diciembre de 2004, con la denuncia de Mirta de
Clérici, Ana Radusky y Jorge Alberto Perea en representación de los organismos
de derechos humanos de Catamarca y Córdoba, con el patrocinio de los abogados
Claudio Orosz y Martín Fresneda (militantes de HIJOS, Fresneda actual
Secretario de Derechos Humanos de
La reactivación de la causa no hizo más que corroborar las
denuncias. Las heridas que presentaban los guerrilleros fallecidos denotaban
que habían sido masacrados.
Además, el ex conscripto Fernando Gambarella claramente
expuso en el juicio que los revolucionarios fueron acribillados a balazos luego
de rendirse, cuando no tenían posibilidad alguna de defensa.
Los ex militares Mario Nakagama y Eduardo Carrizo
Salvadores, fueron sindicados por varios testigos como las autoridades
militares que impartieron las órdenes directas de disparar sobre los
guerrilleros rendidos, en el mismo teatro de los acontecimientos.
Los delitos fueron considerados de lesa humanidad y por lo
tanto imprescriptibles para la ley penal.