La Rioja copiona, ahora lanza su “Bancat”
Imitando la buena idea que fue la tarjeta Bancat, la vecina provincia implementará una tarjeta con la que los estatales podrán realizar operaciones comerciales de crédito y débito, con un margen del 40% de su haber de bolsillo (para diferenciarse en el manejo de fondos, el Gobierno prefirió crear una firma estatal que se dedicará a la producción de carne porcina y que generará puestos de trabajo antes que construir un estadio).
Según se conoció por los diarios riojanos, el Gobierno de Luis Beder Herrera implementará el año entrante una tarjeta de crédito local, con la que los empleados públicos podrán realizar operaciones comerciales de crédito y débito. Su margen de uso será del 40 por ciento del haber de bolsillo.
La tarjeta, que a muchos catamarqueños los hará rememorar nuestra tarjeta Bancat, se ideó bajo el espíritu de proteger la integralidad de los sueldos de los trabajadores estatales riojanos, que como se comprenderá distan de los básicos exigidos para acceder a tarjetas mas importantes.
Durante el año venidero se le entregará a cada empleado riojano una tarjeta con la que podrán realizar operaciones comerciales de crédito y/o de débito dentro del 40% de su haber de bolsillo que está autorizado como sujeto a descuentos.
El ministro de Hacienda riojano Ricardo Guerra consideró que “el gran resultado de esto será que el empleado va a poder potenciar su salario”, utilizando bien sus recursos con el límite de endeudamiento del 40% de su haber de bolsillo dispuesto por la ley 8.232 con el objetivo de proteger la integridad de los sueldos de los empleados públicos provinciales y municipales.
Además, resaltó que también se verán beneficiados los acreedores y/o comercios, porque tendrán certeza de cobro, a partir que el sistema asegura el cobro de todo lo que esté incorporado dentro del cupo del 40% hasta que termine todas sus cuotas.
La Bancat riojana no tendrá costo para el Estado provincial, por cuanto el sistema será operado por una empresa que aportará la tecnología necesaria, lo que será retribuido con una comisión mínima que se le retendrá a los comercios y/u organizaciones que adhieran (mutuales, sindicatos, cooperativas y todas las entidades adjudicatarias de códigos de descuentos).