Servicios Públicos otra vez a la deriva

Cuando el sábado pasado se puso en funcionamiento un transformador gigante en el norte de la Capital, que dicen duplicará la energía disponible en la zona, pasó casi desapercibida la ausencia del ministro de Servicios Públicos, Gustavo Aparicio.

POLITICA

Parece un dato menor en la montaña rusa de una provincia en la que todos los días pasan cosas, pero conviene detenerse en la cuestión, porque aunque parezcan dos cuestiones inconexas, que la gobernadora Corpacci inaugure una obra con alto impacto social y electoral y el Ministro del área no esté presente, ciertamente no lo es.

En el rubro energético, el gobierno de Lucia Corpacci tiene puestas muchas esperanzas de cara al futuro, fundamentalmente por la performance que está teniendo la nueva empresa, la cantidad de obras inauguradas y el más de centenar que aseguran aun restan de inaugurarse hasta las elecciones del 2015.

Pero en contraste con esa excelente gestión, que implica un rédito político seguro, de la empresa de la EC SAPEM, el Ministerio de Servicios Públicos, solo puede exhibir problemas tras problemas, cuando no fracasos y escándalos.

No solo están los antecedentes de escándalos y fracasos estrepitosos de Julio Molina y Luis Romero en el Ministerio creado durante este gobierno, que desaprovecharon el cheque en blanco que significó una ley de emergencia aprobada al comienzo mismo de esta gestión, que les permitía avanzar rápidamente en solucionar problemas estructurales de los servicios públicos heredados de las pésimas gestiones de los Castillo y Brizuela del Moral.

Pero aunque parezca increíble, con semejantes antecedentes de los ministros anteriores, la actual gestión del Ministerio de Servicios Públicos, a cargo de Aparicio, está cometiendo los mismos errores de sus antecesores, desaprovechar oportunidades que redundarían en mejoras para la provincia.

Por ejemplo, el 31 de marzo, el Ministerio de Servicios Públicos recibió del Gobierno de Nación el compromiso de 730 millones de pesos para obras de transporte de energía, de los cuales no aprovecho nada porque hasta ahora no presentó los proyectos de ninguna obra. Lo único que se sabe es que el ponderado proyecto de la obra Recreo-Divisadero está trabado en algún escritorio, la misma obra que prometieron Castillo, Brizuela del Moral, Julio Molina y Luis Romero, pero que ninguno terminó.

La obra inaugurada el sábado, la puesta en funcionamiento un transformador gigante en el norte de la Capital, como se informo, se construyó con fondos del programa de Convergencia Tarifaria, que además de congelar la tarifa eléctrica para beneficio de los usuarios, financia obras de distribución.

Ese programa de Convergencia Tarifaria fue firmado el 10 de junio pasado, y los fondos para la obra civil donde se instaló el transformador gigante fueron provistos en el marco de ese convenio. Por supuesto que, a diferencia del Ministerio de Servicios Públicos, la EC SAPEM cumplimento rápidamente los proyectos y todos los requisitos exigidos para la remisión de los fondos; pero no solo eso, desde la Distribuidora aseguran que ya se concluyeron 7 obras de las 181 que financiará el programa de Convergencia Tarifaria.

Como se ve, entre el Ministerio de Servicios Públicos, que figurativamente preside Aparicio, pero que se sabe comanda a control remoto el ministro Rubén Dusso, y la EC SAPEM hay enormes diferencias que complican a Aparicio y que, tal vez por eso, no le permiten festejar ni siquiera los logros ajenos.

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